Fairfax arma ya autos eléctricos

Empresa verde abre sus puertas con 225 empleados

Ante empleados entusiasmados y los medios de comunicación, el gobernador Jerry Brown, en compañía del alcalde Villaraigosa, el presidente del Concejo Eric Garcetti, el concejal Herb Wessen y el CEO de la compañía, Phil Murtaugh, entre otras personalidades, se dieron por inauguradas las oficinas centrales de CODA.

La armadora de autos CODA, que surgió hace 5 años en un pequeño hangar de Santa Mónica, es hoy fuente de empleo de 225 trabajadores en el décimo distrito de Los Ángeles.

“CODA es una de las empresas de crecimiento más acelerado en la ciudad” asegura el alcalde Villaraigosa

“La gente que fundó CODA eran tecnócratas, ingenieros y hombres de negocios que tenían en común la convicción de que a través de la ciencia podían crear automóviles que no dañarían a la Tierra y no afectaran la salud de nuestros hijos” asevera Steve “Mac” Heller, director ejecutivo, quien además indica que han invertido todos estos años en diseñar un automóvil ligero, eficiente y accesible.

Un CODA cuesta cerca de 44 mil dólares, pero el gobierno otorga unos $7,500 en impuestos, el Departamento de Agua y Energía (DWP) reembolsa $2,000 y el estado da casi $1,000 en reembolsos para el cargador del automóvil en casa. Después de los incentivos, el automóvil cuesta unos $35 mil.

Heller hace la comparación: “California tiene 32 millones de automóviles impulsados por gasolina. Si mañana todos estos fueran eléctricos, los Californianos pagarían 8 mil millones de dólares más en electricidad por año, pero 82 mil millones menos en gasolina”.

El empresario agrega además que, en una economía que transfiere medio trillón de dólares a otros países a razón de petróleo y que además está en constantes guerras por proteger el acceso al mismo, el automóvil eléctrico se presenta como una solución patriótica a estos problemas, sin mencionar los cientos de millones de libras de dióxido de carbono que se dejarían de liberar en el aire.

Según indica el gobernador Brown, la industria del automóvil eléctrico está repuntando a pesar de la resistencia de las compañías petroleras. “Tenemos en California más sol de lo que Texas tiene en petróleo. Sólo es cuestión de agilizar la forma de convertir ese recurso en energía y volverlo efectivo en costos” aseguró el gobernador.

Garcetti, quien en sí es usuario de un auto eléctrico desde 1998, afirma que el plan de construcción ecológica requiere que todos los edificios nuevos tengan estaciones de carga de automóviles eléctricos. Además, diversos centros comerciales cuentan con estaciones de carga gratuita.

La batería del auto se carga en su totalidad en 6 horas a un voltaje de 220. El voltaje de una casa normal es de 110 y se requiere un cargador especial o un adaptador.

Pero la ciudadanía aun se muestra escéptica. Michael Sanders, padre de dos hijos pequeños, asegura que los automóviles eléctricos, al ser tan ligeros resultan inseguros en las autopistas en caso de impacto.

Por su parte, John Flores teme que la falta de mecánicos preparados para arreglar un motor de auto eléctrico le resulte en estafas y pagos excesivos en las agencias.

Gus López, gerente de las tiendas CODA sugiere: “los angelinos deben venir y probar el auto, no cuesta nada”. La tienda, ubicada en Century City, atiende en inglés, español y francés.

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