Revelaciones desde el diario de Ana Cacho

Tras despedirse de su hijo, regresó a su hogar y recibió unas vitaminas de parte de un amigo con el cual compartió una cerveza.

Horas después que declararan al niño Lorenzo González sin vida en un centro médico, su madre Ana Cacho, principal sospechosa de su asesinato según la Policía de Puerto Rico, volvió a encontrarse con su amigo y agente federal William Marrero Rivera en la escena del crimen.

Marrero Rivera, agente especial de la Administración de Inmigración y Aduanas (ICE), regresó en un momento dado a la casa ubicada en la exclusiva urbanización Dorado del Mar, en Puerto Rico, donde la madre residía con la víctima y sus dos hijas.

El agente del ICE estuvo también en la residencia la noche anterior al asesinato o durante la trágica madrugada de ese 9 de marzo del 2010, de acuerdo con las autoridades de Puerto Rico.

Marrero Rivera visitó a Cacho para supuestamente llevarle unas vitaminas. Más tarde compartieron una cerveza Samuel Adams.

Cacho ya se había despedido en el CDT de su hijo Lorenzo González Cacho, de 8 años.

“Y besé a mi hijo y le dije al oído, ‘papito vete tranquilo, te amo from here to heaven'”, lee uno de los pensamientos íntimos de Cacho que se escribiera a sí misma bajo el título: “El día más horrible de mis hijas y yo y de lo que me acuerdo” y a los que La Prensa tuvo acceso.

La casa de dos pisos no se encontraba acordonada por la policía pese a que allí había ocurrido un crimen sangriento, según las notas del diario.

En la prensa puertorriqueña se ha reportado que técnicos del Instituto de Ciencias Forenses acudieron a la escena esa misma madrugada.

“Corrí al cuarto y me tiré en el charco de sangre y empecé a mirar a todos lados tratando de encontrar alguna explicación”, narra casi al final del escrito. “Le pedí a mi amigo (Marrero Rivera) que mirara a ver si veía algo, ya que él sabía de esas cosas” de investigaciones criminales.

Fue en ese momento que se percataron de las manchas de sangre en la pared donde estaba el televisor en el cuarto en que dormía Lorenzo.

Cacho afirma que en un principio la muerte de su hijo fue vista como un accidente trágico por lo que no vieron como un problema seguir las instrucciones de la licenciada Mariela Santini y botar un colchón ensangrentado que hoy podría ser parte de la evidencia de la investigación criminal.

Santini se encontraba como fiscal de turno esa madrugada. Posteriormente fue trasladada a otras funciones.

Marrero Rivera está actualmente apostado en un área fronteriza del estado de Texas y hasta el momento no ha dado declaraciones públicas en torno al caso.

Se desconoce, no obstante, qué hacía el agente en su isla natal, si se encontraba de visita o en calidad oficial.

Por otro lado, la Policía de Puerto Rico sostiene que la persona que mató a Lorenzo entró sin forzar la entrada.

En una entrevista con este periódico, Cacho dijo que en base a una investigación privada e independiente, el asesino convicto Luis Rivera Seijo, alias “El Manco”, podría ser el responsable del asesinato de su hijo y afirma que no conoce a este sujeto.

Rivera Seijo se encontraba esa noche aparentemente fugitivo de la justicia. Actualmente está recluido en una institución siquiátrica.

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