Cerrada lucha en Michoacán

Fausto Vallejo, del PRI, lideraba el proceso con 35.35% de los votos

MÉXICO, D.F.- Fausto Vallejo, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se perfilaba ayer como favorito para la gubernatura del occidental estado de Michoacán y de seguir la tendencia arrebataría el estado a la izquierda después de 12 años de gobierno.

Los resultados preliminares colocaban al cierre de esta edición a Vallejo en primer lugar con 35.35% (111,935 votos), seguido por Luisa María Calderón del Partido Acción Nacional con 33.29% (105,731 sufragios) para dejar a la coalición del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Partido del Trabajo (PT) en tercer lugar con 90,184 boletas a su favor (28.48%).La victoria final, sin embargo, se encontraba a la media noche lejos de ser definitiva pues aún faltaba el 80% de las casillas por contabilizar en el Programa de Resultados Preliminares (PREP) y podría revertirse o confirmarse.

Los michoacanos eligieron ayer a su nuevo gobernador, 113 presidentes municipales y 40 diputados locales con una abstención de alrededor del 49% de las 3.4 millones de personas convocadas; entre las cuales, sólo 602 fueron votantes en el exterior.

En el caso de las legislaturas locales el recuento iba más avanzado con 50%. Favorecía al PRI con 12 distritos del total de 24; siete para el PAN y cinco para el PRD. En las alcaldías, la tendencia porcentual era similar. La cerrada contienda sacó a los tres candidatos a proclamarse ganadores ante las cámaras de televisión, grabadoras de radio y libretas de los medios de comunicación. Cada uno citando a las encuestas que les favorecía.”A la gente le urge seguridad”, dijo Calderón en una abierta posición solidaria a la política de su hermano Felipe, quien sostiene desde 2006 una batalla frontal contra el crimen organizado que ha costado más de 46,000 muertes y que arrancó justamente en su estado natal.

Un triunfo panista sería un espaldarazo a la polémica política de confrontación directa a la delincuencia y una bocanada de esperanza para el blanquiazul rumbo a las elecciones presidenciales de 2012. “La ciudanía venció a la delincuencia organizada”, interpretó la candidata.

De lado priista, Humberto Moreira, dirigente nacional, aseguró que tenían cuatro puntos de ventaja. “La tendencia ha ido en ascenso”, dijo el también exgobernador de Coahuila que protagoniza un escándalo de endeudamiento público con documentación falsa en la entidad que gobernó entre 2005 y 2011. La victoria del PRI repuntaría la imagen del partido que pretende volver al poder federal que perdió en el año 2000 después de gobernar durante 72 años, tiempo en el que institucionalizó un sistema de favores y prebendas políticas que aún entorpecen la democracia del país.

Para los perredistas, la gubernatura michoacana significa el penúltimo bastión de gobierno que ganó desde 2001 con Lázaro Cárdenas Batel, hijo de Cuauhtémoc Cárdenas, fundador del PRD y excandidato presidencial. De perderlo, la izquierda mexicana se quedaría solo con el Distrito Federal.

Ayer, Jesús Zambrano, presidente perredista, declaró un empate técnico con el PRI y envió a Luisa María Calderón al tercer sitio. “Esperamos que se consoliden las cifras”.

Michoacán ha sido una de las entidades más azotadas por el narcotráfico que protagonizó durante un lustro la organización conocida como La Familia. con la introducción de cocaína desde Sudamérica vía Pacífico y la elaboración de drogas sintéticas en pequeños laboratorios clandestinos. Tras la muerte de su líder Nazario Moreno “El Chayo”, en diciembre de 2010, la organización se refundó con el nombre de Los Caballeros Templarios. En uno de los últimos hechos violentos en la entidad, fue asesinado el alcalde de La Piedad, Ricardo Guzmán Romero, del Partido Acción Nacional (PAN) a principios de mes, hecho que disparó las alarmas de seguridad para las elecciones que finalmente fueron vigiladas por 10,000 policías estatales, 800 vehículos y 17 aeronaves. La jornada transcurrió sin incidentes. Hubo 42 reportes de presuntos delitos electorales contabilizados por las autoridades y una localidad (Cherán) donde los pobladores no permitieron la instalación de casillas en protesta por el acoso de extorsionadores y taladores clandestinos.