Inspiración humanitaria

Ángeles de la Frontera cumple sus primeros 25 años de vida

SAN DIEGO.- La organización Ángeles de la Frontera, conocida por facilitar agua, alimentos y ropa en localidades fronterizas remotas como el desierto del Valle Imperial, celebra hoy sus 25 años de protección de inmigrantes.

Fundada por el activista Enrique Morones, el grupo sin fines de lucro se ha convertido en uno de los más visibles en Estados Unidos creando conciencia sobre los retos a los que se enfrentan los inmigrantes.

Esté sábado Ángeles de la Frontera, que cuenta con unos 2,000 voluntarios y cientos de estaciones de rescate a lo largo de la frontera, organizará un acto de recaudación de fondos en el Centro Cultural de la Raza de Los Ángeles.

Allí se homenajeará al pionero de la defensa de inmigrantes y mentor de Morones, Roberto Martínez, quien fuera director del Comité de Servicio de los Amigos Americanos y que falleció en 2009.

Para ello se concederá un premio que lleva su nombre y que recibirá Josefina López, la dramaturga chicana autora de Las mujeres de verdad tienen curvas.

Conducido por Bill Virchis, en el acto también se concederá el Premio Vida al asambleísta Gil Cedillo, impulsor del DREAM Act, una iniciativa de acceso a la educación superior a estudiantes indocumentados.

“Queremos frenar las muertes innecesarias de individuos que se ven forzados a cruzar por el desierto y montañas al este de San Diego y otras áreas de la frontera, a consecuencia de temperaturas extremas y por crímenes de discriminación racial”, dijo Morones.

Nacido en San Diego y nieto del líder sindicalista mexicano Luis N. Morones -fundador de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM)-, Morones ha recibido el premio Othli, el máximo galardón otorgado por el gobierno de México en el extranjero, y el Premio Nacional de Derechos Humanos, concedido por primera vez a una persona fuera del país.

Morones comenzó a trabajar con inmigrantes mexicanos que viven en las barrancas del norte del condado en 1986.

El popular conductor Don Francisco se refirió a él en una ocasión como un “Ángel de la frontera”, lo que le llevó a adoptar ese nombre para la organización que encabeza.

“En un evento en Los Ángeles que organizamos tras los disturbios [tras el caso] de Rodney King en 1993, Ethel Kennedy, esposa del asesinado político Robert Kennedy, me habló de la importancia de los medios para crear conciencia, y es cuando decido convertirme de tiempo completo en activista y ocupar una posición más visible de liderazgo”, explicó.

Desde entonces, ha llevado su mensaje de defensa de inmigrantes a programas como los de Bill O’Reilly, Lou Dobbs y Don Francisco, además de universidades de todo el país, para tratar de romper mitos como los de que los inmigrantes no quieren aprender inglés, no pagan impuestos, elevan la criminalidad o son una carga económica.

“Difundo información como que el 91% de la segunda generación domina el inglés o que los indocumentados aportan más de 7,000 millones de dólares anuales al fondo de seguro social y pagan unos 80,000 dólares más por persona en impuestos de lo que reciben”, dijo.

Fundó la coalición Gente Unida, que reúne a 65 grupos de defensa de derechos humanos y que en 2005 encabezó la resistencia al grupo antiinmigrante Minutemen.

La carrera como activista de Morones se beneficia de sus conocimientos de mercadotecnia, que cursó en la Universidad de San Diego, donde también estudió una maestría en liderazgo.

Además, fue el primer ejecutivo del equipo de beisbol Los Padres de San Diego encargado de establecer conexiones con el mercado hispano desde 1995 hasta 2001, cuando abrieron una tienda en la Plaza Río de Tijuana e implementaron un programa de autobuses llevando a aficionados desde México al estadio.

“Cuando Larry Lucchino, mi jefe con Los Padres, fue despedido, la siguiente Administración me dijo que o abandonaba mi trabajo como defensor de inmigrantes o estaba fuera de Los Padres. Mi opción fue con el activismo”, señaló.

Cada 2 de febrero, Morones organiza marchas nacionales para concienciar sobre problemas que sufren los inmigrantes, conmemorando la fecha de firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, que creó las fronteras actuales entre México y EEUU, y el Día de la Candelaria, recordando la raíz católica que inspira a su organización que es, sin embargo, de carácter laico.

“Sigo la máxima de Ghandi de ‘sé el cambio que quieres ver en la vida’”, dijo Morones, para quien el único modo de cambiar el odio es a través de acciones de amor, como dejar agua en el desierto que puede salvar la vida de una persona.