En Alabama

Un ejecutivo de nacionalidad alemana de la compañía Mercedes Benz se encontraba el pasado viernes 18 de noviembre de 2011 manejando el vehículo que había rentado, cuando fue detenido por un oficial de policía. Al serle requerida una identificación, el ejecutivo -al no portar una identificación local- presentó la de su país. Esto fue suficiente para que el agente lo detuviera y lo trasladara al cuartel de la policía.

El cargo, violación de las leyes migratorias por falta de documentación. El lugar Tuscaloosa, Alabama.

El ejecutivo fue dejado en libertad pocas horas después, pero el caso obviamente despertó el interés del gobernador del estado, Robert Bentley, quien exigió una explicación al jefe de la Policía. Al fin y al cabo, se trataba de un ejecutivo de una importante compañía extranjera, no era un Jorge Delgado cualquiera.

En marzo de 2011, el mismo gobernador Bentley, en una ceremonia especial entregó al señor Li Changjie, representante de la Compañía Golden Dragon Precise Cooper Tube Group, una placa de reconocimiento por la futura apertura de una planta en Thomasville, con una inversión de 100 millones de dólares y el empleo de aproximadamente 300 personas. Hoy por hoy, la apertura de dicha planta es un hecho incierto. Los ejecutivos de la compañía han mostrado su desagrado por el mal ambiente de negocios que se vive en Alabama con la aprobación de la ley que penaliza a los immigrantes indocumentados.

Otra compañía, BBVA Compass que debía contruir una torre en Birmingham, canceló definitivamente la inversión que planeaba realizar por 80 millones de dólares, debido a que uno de los principales inversionistas era un banco español, cuyos ejecutivos consideran que la Ley de Alabama es una abierta agresión contra los hispanos.

No es de extrañarse entonces que en la pasada semana, se haya removido de su cargo a Scott Beason, principal del Comité de Reglas del Senado, y uno de los autores de la controvertida ley de inmigración vigente actualmente en Alabama; y que un buen número de representantes republicanos estatales estén hablando de reformar la ley en la próxima sesión legislativa. Los políticos saben que el daño que le está haciendo esta ley a la industria y a los negocios del estado puede ser irreparable.

Pero no solamente los políticos ya se dieron cuenta del desastre financiero que representa esta ley. Una reciente encuesta de la organización The Capital Survey Research Center señala que el 56% de los votantes registrados en Alabama desean que esta ley sea o revisada o definitivamente derogada. Los que apoyan la ley son apenas el 39%.

Esta es la ley de las consecuencias no deseadas, que se ha convertido en un fantasma que persigue a todos los estados donde se han aprobado leyes excesivas contra los inmigrantes indocumentados. Lo hemos visto en Arizona y Georgia.

Esperemos que la nueva sesión legislativa en Alabama de lugar a una ley mas práctica y humana. Pero mientras que son peras o son manzanas, no lo olvide: Si todavía no es ciudadano, ya es tiempo de que de este paso. Si ya lo es, la mejor manera de hacerse escuchar es su voto. Regístrese y vote.

Amables lectores, que tengan un feliz día de Acción de Gracias.