Mueren 18 personas en Siria

Represión continúa pese al aumento de la exigencia de la Liga Árabe

EL CAIRO, Egipto (EFE).— La represión del régimen sirio causó ayer al menos 18 nuevas víctimas mortales, la mayoría en la provincia central de Homs, pese al aumento de la presión de los países árabes contra Damasco para que ponga fin al derramamiento de sangre.

El presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdul Rahman, informó de que solo en la provincia de Homs, uno de los principales focos opositores, perecieron 14 personas.

Abdul Rahman explicó que ocho de las víctimas fallecieron en la ciudad de Homs, mientras que otras seis murieron en las poblaciones cercanas de Al Haula y Al Quseir.

La provincia de Homs es objetivo de una fuerte ofensiva desde hace semanas de las fuerzas leales al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, mientras que los combates entre el ejército y supuestos militares desertores se desencadenan cada vez con más frecuencia.

Por su parte, los opositores Comités de Coordinación Local informaron de que entre los fallecidos hay dos mujeres y un niño y agregaron que otros tres civiles murieron en Hama, también en el centro del país, y uno en Raqa (este).

En cuanto a los fallecidos en Homs, los Comités precisaron que un hombre murió por heridas de bala tras serle denegada una transfusión de sangre en un hospital.

Otras dos personas, una de ellas de nacionalidad saudí, murieron en el barrio de Al Bayada por los disparos de miembros de las fuerzas de seguridad, que rodearon la zona con una veintena de vehículos blindados y lanzaron una campaña de arrestos.

Mientras, en la provincia de Hama, el ejército se desplegó en los suburbios de Karnaz y Latamne y se han visto centenares de vehículos blindados dirigiéndose al lugar.

El régimen de Al Asad no parece ceder en su política de acallar a las voces opositoras a la presión de los países árabes, que este jueves decidirán si imponen sanciones económicas y políticas contra Damasco.

Según informó a la prensa el consejero del secretario general de la Liga Árabe Mohamed Zaidi, el jueves se reunirá primero el grupo de contacto árabe para Siria, dirigido por Catar, y a continuación los ministros de Exteriores árabes.

Zaidi explicó que la organización panárabe “evaluará la posibilidad de imponer sanciones políticas y económicas a Siria y de fijar una fecha para que se reúna el Consejo Económico y Social árabe para establecer las propuestas de sanciones económicas”.

En declaraciones, una fuente diplomática árabe que pidió el anonimato consideró que el jueves la Liga Árabe amenazará a Siria con llevar la crisis al Consejo de Seguridad de la ONU para proteger a los civiles sirios, tras el final del plazo para aplicar su hoja de ruta.

Por su parte, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, dijo a los periodistas que se espera que en estas reuniones se ponga en marcha el plan árabe para proteger al pueblo sirio y anunció que la organización se reunirá con la oposición siria a principios de la semana próxima.

La Liga Árabe rechazó ayer las condiciones de Damasco para recibir a la misión de observadores árabes, que contempla el plan para resolver la crisis, una medida que en su configuración actual, según el gobierno sirio, “viola la soberanía nacional”.

Desde que comenzaran las protestas contra al Asad a mediados de marzo pasado, la represión gubernamental en Siria ha causado más de 3,500 muertos, según datos de Naciones Unidas.