Todo listo para colorido desfile

Cientos de voluntarios en acción hacen posible que las carrozas luciendo las más diversas flores estén finalizadas a tiempo
Todo listo para colorido desfile
Una de las carrozas que desfilarán en el 123 Desfile de las Rosas este lunes.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinion

Pasadena huele a flores. Las calles, los negocios, la gente anuncian ya un año más del famoso Desfile de las Rosas que se llevará a cabo mañana en la mañana.

En la víspera de Año Nuevo, cientos de voluntarios – en diversos centros- trabajaban apresuradamente dando los últimos toques para terminar las hermosas carrozas que, como siempre, sorprenderán a los miles de asistentes y a los espectadores de todo el mundo que lo verán por televisión.

Durante los días previos al famoso desfile, una gran cantidad de personas acudieron a los centros de decoración para ver la preparación de las carrozas.

En el cuartel de Phoenix Decorating – compañía que ha ganado varios premios en el Desfile de las Rosas- un centenar de personas esperaba ayer en las filas para entrar a ver el trabajo de los voluntarios. Tienen que pagar boleto de ingreso y esperar su turno para entrar.

“Me llama la atención ver todo el trabajo que hay detrás y creo que será más emocionante ver el lunes el desfile con la carroza terminada”, dice Helen Park, de 67 años que viajó desde Colorado para estar presente en la edición 123 de este famoso desfile.

Desde afuera del gran establecimiento de decoración, en Pasadena, se percibe el olor de las flores. Solo bastaba dar un paso dentro para ver un área llena de color y movimiento, y pareciera roceado por un delicado perfume floral.

Entre los cientos de voluntarios, se encontraban Isabel Salcedo y Cindy Hernández, ambas de 16 años, y compañeras de la escuela secundaria de Pasadena. Es la primera vez que participan, formando parte de una labor que las llena de orgullo.

“Siempre tuve la curiosidad, porque de niña veía el desfile y quería saber cómo le hacían”, cuenta Hernández, quien forma parte del Club Leos, creado escuela, para hacer trabajos voluntarios.

Salcedo cuenta que todo el tiempo pensó que sólo se utilizaban rosas para decorar las carrozas.

“Ahora me doy cuenta que en realidad son todo tipo de flores y semillas, ha sido muy interesante”, comenta la joven.

Salcedo y Hernández fueron las encargadas de hacer las banderas de varias naciones, que adornan la carroza del Club Leos, y que representa el símbolo de la paz.

“Me tocó hacer el escudo de la bandera de México y la bandera de El Salvador, de donde son mis padres”, expresa con gusto Hernández.

“Me siento muy contenta de haber tenido esta oportunidad, aunque ha sido mucho trabajo, me siento muy orgullosa de haber colaborado”, dice Salcedo.

En ese centro hay seis enormes carrozas. Mientras unas cortan flores, otras pegan pétalo por pétalo o el polvo, en el que han quedado convertidas muchas.

Desde muy niña, Jazmín Jiménez ahora de 28 años, es voluntaria.

“He crecido con en este desfile y siempre he tenido la oportunidad de formar parte de los voluntarios”, expresa Jiménez, quien forma parte del equipo de voluntarios que realizó la carroza de la Universidad de Loyola Marymouth (LMU), de donde egresó como teologa.

“Este año será muy especial, porque mi novio que también está aquí colaborando, colaboramos en la decoración de la iglesia, semejante a la que está en la Universidad y en donde nos casaremos el próximo año”, compartió Jiménez, quien es maestra de teología.

Como ella, muchos otros voluntarios tienen motivos diferentes que los impulsa a entregar muchas horas de su vida en un trabajo, casi perfecto, en estas carrozas que recorrerán 5 millas de las calles de la ciudad de Pasadena.