Breves de Los Ángeles y California

Un padre ebrio que lanzó a su hijo de 7 años por la borda en un puerto del Condado de Orange y obligó a que otro barco virara para evitar arrollar al niño, se declaró culpable ayer de delito grave por abuso infantil y poner en peligro a un menor.

Sloan Briles, de 35 años y residente de Irvine, evitó ir a la cárcel al aceptar un acuerdo sobre la declaración de culpabilidad. Fue condenado a tres años de libertad condicional, un año en un programa de tratamiento para abusadores infantiles y seis meses en un residencial para realizar un tratamiento para adictos al alcohol, gestionado por la Administración de Veteranos.

Los fiscales no lograron que el acusado pasara tiempo en la cárcel.

Briles también se declaró culpable de un delito menor por resistirse a un agente del orden público.

Las autoridades afirman que Briles, sus dos hijos pequeños y su novia se encontraban en dando un paseo en un crucero por Newport Beach el 28 de agosto cuando el hombre ebrio dio empujones a su hijo de 7 años en el pecho y le dio varias cachetadas en el rostro.

El niño lloró y le pidió al padre que dejara de lastimarlo.

“Briles entonces levantó al niño pequeño y lo lanzó por el costado del barco a unos 10 pies”, según una declaración de la oficina del procurador del distrito.

“Había mucho barcos en el agua”, señaló Farrah Emami, portavoz del fiscal del distrito.

El crucero maniobró para bloquear a lo demás barcos y evitar que arrollaran al niño, pero al menos una embarcación debió virar para evitar golpear al niño, que flotaba en el agua hasta que alguien le lanzó un salvavidas.

Otro barco lo recogió.

La muerte reciente de un hombre desamparado en el Condado de Orange no parece estar relacionada con una serie de muertes por puñaladas que se creen fueron obra de un asesino serial, dijo ayer la policía de Santa Ana.

No había heridas de puñal ni señales de trauma en el cadáver, dijo el Comandante Tammy Franks. Una autopsia se realizara hoy para determinar la causa de muerte.

La policía no ha desechado que una condición médica haya causado la muerte, reporto el Orange County Register.

Tres hombres desamparados fueron encontrados muertos como víctimas de apuñalamientos en el norte del Condado Orange desde el 21 de diciembre.

Los bomberos que luchaban contra el incendio de una residencia en Fontana encontraron el cuerpo de un hombre mayor que parece haberse suicidado con un disparo en la cabeza.

El sargento Billy Green de la policía de Fontana dijo que los agentes de policía fueron enviados a la residencia aproximadamente a las 3:15 a.m. de ayer y encontraron la propiedad envuelta en llamas, habiéndose llamado a los bomberos.

Mientras luchaban contra el fuego, Green dijo que los bomberos descubrieron el cuerpo de un hombre de 71 años. El sargento informó en un comunicado de prensa que la causa preliminar de muerte parece ser un disparo en la cabeza.

Green señala que los investigadores del forense encontraron una pistola debajo del cuerpo y el departamento de policía cree que la muerte fue un caso de suicidio. El nombre del hombre no fue divulgado.

Los investigadores del Departamento de Bomberos del Condado San Bernardino creen que el fuego se inició intencionalmente.

Invalida condena

La Corte Suprema de California invalidó la condena a muerte de un hombre procesado por torturar, violar y matar a un mujer mientras esta caminaba hacia una tienda en Long Beach en 1998.

Kevin Pearson y dos hombres más fueron condenados por matar a Penny Sigler, de 43 años. Los fiscales afirman que le robaron 6 dólares en cupones alimenticios, la violaron, la atacaron sexualmente con una estaca de madera y la golpearon tanto que una de las orejas estaba casi desprendida y tenía 25 huesos quebrados.

El tribunal mantuvo ayer la condena por asesinato de Pearson pero ordenó un nuevo juicio para la pena.

El tribunal señala que el juez original excusó inadecuadamente a un posible miembro del jurado.

El tribunal también invalidó el dictamen del jurado sobre circunstancias especiales que establecía que Pearson usó personalmente un arma mortal y que el asesinato involucró actos de tortura.