LA exigirá el uso de condón a la industria de pornografía

Las productoras de películas pornográficas que reciban permisos de rodaje del gobierno de Los Ángeles deberán exigir a sus actores que utilicen preservativo bajo una polémica ordenanza.

El Concejo Municipal dio ayer su aprobación final a la controversial norma, cuyo fin es evitar la propagación de enfermedades de transmisión sexual, en particular el VIH, entre los trabajadores de la multimillonaria industria del entretenimiento para adultos, establecida en el Valle de San Fernando.

Dicha ley, que la semana pasada recibió el visto bueno preliminar del Cabildo, ha sido turnada al alcalde Antonio Villaraigosa para que respalde o impida su promulgación.

El Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles, que ha detectado tantos como 25 casos de VIH en actores porno desde 2004, alerta que éstos tienen diez veces más probabilidades de contraer una enfermedad de transmisión sexual que el resto de la población.

Pero la asociación que representa a la industria que distribuye los filmes para adultos, Free Speech Coalition, asegura que los condones no son necesarios porque ya existen rígidos controles sanitarios en sus locaciones y resalta que sólo el estado, no el Ayuntamiento, podría legalmente requerir preservativos e imponer cuotas por las inspecciones.

También alega que los condones destruyen la fantasía asociada con la pornografía y argumenta que en los últimos cinco años no se ha confirmado un solo caso de VIH en sus actores.

El concejal Mitch Englander, el único que en ambas votaciones del Cabildo se opuso a la medida, explica que su postura se basa en que el municipio no tiene autoridad en ese tema.

“La salud pública está bajo la jurisdicción del condado de Los Ángeles, no de la ciudad. En un tiempo en que los servicios municipales han sido impactados, debemos considerar con mucho cuidado cómo usamos nuestros escasos recursos”, explicó el funcionario.

La ley estatal requiere el uso de preservativos en películas para adultos, aunque, según los partidarios del sexo seguro, rara vez se obedece. Una prueba son las multas que, por más de 125,000 dólares, ha extendido la División de Seguridad y Salud en el Trabajo de California (Cal-OSHA) a las productoras por distintas violaciones en los últimos cinco años.

Michael Weinstein, presidente de AIDS Healthcare Foundation, reclama que por mucho tiempo, tanto el condado, como el municipio, han evadido el control sanitario en la industria pornográfica. “Nadie quiere lidiar con eso porque involucra sexo”, comentó.