La Gran Manzana se viste de azul

Miles de fanáticos inundan el centro de Manhattan para vitorear a los Gigantes
La Gran Manzana se viste de azul
Cerca de un millón de personas, según calcularon las autoridades, salieron a saludar eufóricos a sus héroes ayer por el centro de Manhattan.
Foto: EFE

NUEVA YORK (EFE).- Los neoyorquinos celebraron ayer por todo lo alto el triunfo de los Gigantes en el Super Bowl con un multitudinario desfile por Manhattan, cuyas calles se tiñeron de color azul para homenajear a los campeones.

“Declaro a la Gran Manzana como la Gran Manzana Azul”‘, dijo el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, en referencia al color del equipo, al que recibió en el patio del Ayuntamiento para entregar las llaves de la ciudad a los jugadores y al cuerpo técnico.

Bloomberg aseguró: “Siempre supimos que mientras quedara tiempo y Eli Manning tuviera la pelota, ganaríamos el partido”.

Previo a eso, los Gigantes recorrieron el sur de Manhattan a bordo de un autobús entre los vítores de aproximadamente un millón de personas congregadas para ver a sus ídolos, que el domingo conquistaron su cuarto Super Bowl después vencer por 21-17 a los Patriotas de Nueva Inglaterra.

El recorrido duró casi dos horas y atravesó el llamado “Cañón de los Héroes, un tramo de la avenida Broadway en el que tradicionalmente los neoyorquinos rinden tributo a las grandes personalidades.

Los campeones se dieron así un baño de masas bajo una lluvia de más de 40 toneladas de rollos de papel higiénico y confeti, la tercera mayor cantidad de la historia de Nueva York tras los desfiles por la victoria de Estados Unidos en la II Guerra Mundial en 1945 y la llegada a la Luna del astronauta John Glenn en 1962.

Emocionado participó Jaden Estrada, un niño de 9 años, de origen puertorriqueño y ecuatoriano, y que tiene como favorito al héroe de la final, el quarterback Eli Manning.

“Es alucinante que los “Gigantes hayan ganado. Nunca olvidaré este día, ha sido mi primer desfile y de mi equipo favorito”, dijo el pequeño, vestido con la camiseta número 10 de su ídolo.

Manning, según Estrada, “siempre sabe a quién hay que pasar la pelota y nunca se arruga cuando hay que arriesgar”.

El otro protagonista de la celebración fue el receptor de origen boricua Víctor Cruz, la gran estrella latina de los Gigantes y quien realizó su habitual baile de salsa cuando fue a recoger de manos del Alcalde su llave de la ciudad.

“¡Cruuuuuuz!”, entonaron los aficionados cuando le tocó el turno al dorsal 80 del equipo que tiene por costumbre bailar salsa cada vez que anota un touchdown y que fue uno de los artífices de la gran temporada del conjunto neoyorquino.

Incluso el propio Alcalde le preguntó al público: “¿Están listos para bailar salsa?”, mientras grupos de aficionados se divertían imitando al receptor, al que también emularon en los prolegómenos los integrantes de la compañía del Ballet Hispano de Nueva York.

El colofón de la fiesta corrió a cargo del capitán Manning, quien subió al escenario entre cánticos de “MVP” (Jugador Más Valioso), el título honorífico por el que fue elegido por segunda vez tras su actuación en el partido del domingo.

El quarterback explicó que su entrenador Tom Coughlin les dijo que tenían que “terminar los partidos y terminar fuerte la temporada, y así lo hicimos hasta el final”.

“Quiero dar las gracias a los aficionados y a todas las personas que nos apoyaron y creyeron en el equipo. Nunca perdimos la fe en nosotros”, concluyó Manning.

Después del desfile en Nueva York, los Gigantes se dirigieron a Nueva Jersey, donde depositaron el trofeo Vince Lombardi que acredita al ganador del Super Bowl en el Estadio Metlife que comparten con los Jets, el otro equipo de futbol americano de la “Gran Manzana”.