La ayuda del gobierno

El anuncio sobre las ganancias de General Motors llegó en un momento clave al reafirmar con hechos lo positivo de la intervención federal en la crisis económica, ante las críticas a esta acción que surgen de la primaria presidencial republicana.

El hecho que el estado de Michigan, que alberga la industria automotriz nacional, sea la próxima elección en la interna republicana ha hecho que los precandidatos resalten sus posturas en contra del rescate federal lanzado años atrás por la administración Obama.

La Casa Blanca en su momento dio casi 50,000 millones de dólares a cambio de un 60% del paquete accionario de la automotriz. La alternativa era una bancarrota con resultados inciertos, especialmente por la reticencia en ese momento de la banca de dar préstamos. El riesgo de un cierre era muy real con consecuencias que se iban a sentir desde Detroit hasta en los rincones más lejanos del país en los que hay un concesionaria de autos o el negocio de venta de partes.

Los resultados indican que fue buena la estrategia de Obama de invertir en la empresa y reforzar el fondo de pensión. Incluso cuando es prematuro asegurar que General Motors está fuera de peligro. Aunque el nuevo reporte mostrando la ganancia más elevada en siete años habla por si solo.

En cambio, los efectos positivos del estímulo económico no son tan contundentes. El paquete de ayuda no tiene una historia contundente como la de GM, sin embargo las cifras macroeconómicas muestran que este sirvió para contener la caída libre de la economía y frenar el ritmo de la desaparición de empleos debido a la contracción económica. Por ejemplo en enero del 2009 se registró la mayor caída de trabajos de los últimos 60 años.

La intervención federal en la crisis económica es una de las críticas preferidas de los republicanos al gobierno de Obama. Creemos que los precandidatos presidenciales republicanos deberían quitarse las anteojeras ideológicas y ver la realidad si aspiran a tener éxito en noviembre.