Dolor de cabeza por medidores de agua

Dicen que facturas se han disparado tras instalación de sistema automatizado
Dolor de cabeza por medidores de agua
El concejal David Greenfield -junto a otros funcionarios- pidió al Departamento de Protección Ambiental (DEP) inicie una investigación sobre medidores de agua y el aumento de las facturas.
Foto: Cristina Loboguerrero / EDLP

Nueva York.- La instalación de los medidores automáticos para el consumo de agua provoca descontento entre sectores de la comunidad que aseguran que, desde su implementación, las facturas se han incrementado en forma desproporcionada.

La situación convocó ayer a varios funcionarios electos que pidieron oficialmente al Departamento de Protección Ambiental (DEP) de la ciudad, abrir una investigación para determinar si los medidores están funcionando bien y arroje una respuesta a la inexplicable alza de las tarifas.

Josue Daintiman, residente en Brooklyn, afirmó que su factura ha subido desde el año pasado de $458 a $860 “siendo el mismo número de personas y la misma cantidad de consumo de agua”.

El concejal David Greenfield, del distrito 44 de Brooklyn, precisó que su oficina ha venido recibiendo una serie de quejas -de parte de residentes y propietarios de negocios de su área- sobre los incrementos observados en las facturas, que “han aumentado dos y tres veces más en su valor, de pagar 400 a pagar 1100, sin una aparente causa, e incluso en hogares que han quedado desocupados por meses, porque sus moradores se han ido de vacaciones”.

Mordechai Lev, residente en el condado de Brooklyn, dijo que su servicio de agua “se elevó en más de la mitad”, sin querer precisar la cantidad de dinero en que se incrementó su factura.

Entretanto, el concejal Ruben Wills, del distrito 28 de Queens, exhortó al DEP para que mientras se identifican las causas que ocasionan el sobrecargo “se suspenda de forma inmediata el cobro y la colección, hasta que el problema sea corregido. Los propietarios de casas y comercios, simplemente no pueden pagar los errores de la ciudad”.

Al respecto, el DEP envió una declaración asegurando que no se ha observado “un cambio significativo en el número de facturas en disputa desde que el sistema fue instalado en 2009”.

Así mismo que “el año pasado, los clientes ahorraron -gracias a los medidores en mención- alrededor de 10 millones debido al sistema de alerta de posibles perdidas de agua que se activa si se observa un incremento notable en el consumo regular del líquido”.

Los mencionados medidores empezaron a ser instalados en la ciudad desde 2009, como parte de un proyecto a un costo de 250 millones, con el propósito, entre otros, de terminar con la facturación basada en consumo estimado, ahorrar dinero a la ciudad en contratos para la lectura del consumo, así como dar al cliente la facilidad de verificar su cuenta a diario, a través del Internet. Las facturas se siguen cobrando cada tres meses.