FBI sigue la ruta del dinero de la droga

Asegura que es la forma de llegar a los cárteles; son negocios y usan los bancos

FBI sigue la ruta del dinero de la droga
La ONU señala en que seguir el rastro de los cárteles, a través del sistema bancario es la mejor estrategia para debilitarlos.
Foto: EFE

WASHINGTON, D.C.- El punto débil de los cárteles mexicanos son sus movimientos de dinero en el sistema financiero estadounidense, según el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y enfatizó ayer que esa será justamente la clave para llegar a figuras como ‘El Chapo’ Guzmán, líder del cártel de Sinaloa.

Cuestionado por La Opinión respecto a los esfuerzos de la agencia para golpear las operaciones del crimen organizado en Estados Unidos, el subdirector de la división de investigación criminal del FBI, Kevin Perkins, expuso la visión interna del buró.

“Los cárteles son negocios”. Siguiendo esta lógica, “sus problemas son manejados por contadores y creo que al final ‘El Chapo’ y otros, van a caer a través de esta vía”, aseguró.

“Por la magnitud de dólares que estamos hablando, sabemos que deben estar utilizando el sistema bancario. En el FBI estamos centrándonos en cómo fluye el dinero”, insistió a La Opinión.

“Estamos trabajando de cerca con el gobierno de México, ellos están cooperando. El gobierno estadounidense está hoy más integrado que nunca a nivel de diferentes agencias y no es para menos, este es un tema de seguridad nacional”, agregó.

“Estas son empresas criminales, tienen rutas de tráfico en Estados Unidos, donde pasa dinero, drogas y personas, controlan áreas geográficas de tierra y mar”, insistió Perkins.

El buró presentó ayer su reporte sobre crímenes financieros, que mostró datos como la restitución de cerca de 24,000 millones de dólares entre 2010 y 2011, junto a 9,000 acusaciones, 6,800 condenas.

Organizaciones internacionales como Naciones Unidas (ONU) coinciden en que seguir el rastro de los cárteles, a través del sistema bancario estadounidense, es la mejor estrategia para llegar a ellos y debilitarlos.

Así lo aseguró a La Opinión, Heraldo Muñoz, director del buró para América Latina y el Caribe de la ONU, tras presentar un reporte en el Congreso sobre el impacto del crimen organizado en América Central.

“Enfrentar el problema a través de las redes financieras es muy importante. Fui presidente del Comité de Sanciones contra Al Qaeda y Los Talibanes en el Comité de Seguridad de Naciones Unidas y quizás los mejores avances que hacíamos era con la idea de ‘seguir el dinero’, tanto para temas de terrorismo, como de drogas. La dimensión financiera me parece esencial”, explicó.

Sin embargo, el problema en Estados Unidos, no se limita sólo al rastreo del movimiento de dinero de los cárteles en las redes bancarias, sino a medidas domésticas efectivas que prevengan este tipo de actividades.

Un caso claro que ilustra las pocas herramientas existentes, fue el develado el año pasado por la Agencia Antidrogas (DEA), donde se acusó a Wachovia de lavar al menos 100 millones de dólares de los cárteles mexicanos, a partir de 2004. No obstante, esto representa sólo el dinero que se pudo rastrear.

Tras una investigación de casi dos años, Wachovia pagó una multa de 100 millones de dólares al gobierno estadounidense, pero esto equivale a un porcentaje mínimo de las ganancias anuales del banco, que luego fue comprado por Well Fargo.

Otra preocupación de Naciones Unidas respecto al fortalecimiento del crimen organizado, es el impacto que están teniendo las deportaciones en la región.

“Cuando estaba en Trinidad y Tobago, vi muchos ex deportados de Estados Unidos y la verdad es que ellos realmente son americanos. Uno de ellos tenía 46 años y me contó que llegó a Estados Unidos cuando tenía 5 años. Pasó 41 años en Estados Unidos. No tiene a nadie a Puerto España. Como él había muchos”, comentó a La Opinión.

“No sé si son más vulnerables a las redes del crimen organizado, pero varios de ellos son criminales que han estado mucho tiempo en la cárcel y que al volver a estos países, van a ser parte del problema”, insistió.

De acuerdo al Grupo de Acción Financiera en Contra del Lavado de Dinero (FATF), el crimen organizado mueve cerca de 3,000 millones de dólares anuales, es decir un equivalente al 5% del Productor Interno Bruto Internacional.