OIEA exige visita ‘urgente’ a Irán

La organización internacional tiene una 'seria preocupación' por las 'actividades nucleares' de ese país islámico
OIEA  exige visita ‘urgente’ a Irán
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama (d), se reúne con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu (i), para fijar sus posturas sobre cómo lograr que Irán abandone su programa nuclear.
Foto: EFE

VIENA, Austria (EFE).- El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), por medio de su director general, Yukiya Amano, reiteró ayer su “seria preocupación” por el programa nuclear de Irán y exigió acceder “lo antes posible” a la controvertida instalación militar de Parchin, al sur de la capital, Teherán.

Así lo afirmó Amano en una rueda de prensa en Viena, con motivo de una reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA, y destacó que los inspectores “tienen indicios de que en ese lugar se producen algunas actividades (nucleares)”.

“Estamos al tanto de que algo sucede en Parchin, lo que nos hace creer que ir allí lo antes posible es mejor que ir más tarde”, dijo el director general de la agencia nuclear de la ONU.

Según imágenes de satélite, a las que ha tenido acceso el OIEA, Irán parece haber instalado en ese lugar una “cámara de explosión” para realizar pruebas para el desarrollo de una bomba nuclear.

Por eso, Amano subrayó ayer que visitar esta base militar es “prioritario” para sus inspectores, que se “han preparado durante más de 40 días para la verificación y el acceso a Parchin”.

El OIEA envió entre enero y febrero dos misiones de alto rango a Irán, que trataron en vano de resolver los asuntos pendientes de la investigación nuclear, incluyendo una visita a esa base militar.

A cambio de Parchin, los iraníes ofrecieron una visita a la instalación militar de Marivan, donde el OIEA sospecha que se realizaron pruebas con explosivos especiales.

Sin embargo, según indicó ayer Amano, la misión del OIEA no fue informada hasta pocas horas antes de terminar su visita a Teherán de que podía ir a ese lugar, lo que finalmente rechazó.

“Nos revelaron el otro sitio pocas horas antes de partir, lo que no hizo posible un trabajo serio (de verificación)”, explicó Amano.

El director general concluyó que, a pesar de la falta de avances en la investigación iraní, que ya dura nueve años, sigue esperando que en la próxima reunión de la Junta, en junio, pueda “informar sobre algo positivo”.

Las declaraciones de Amano tienen lugar cuando en Washington se espera el comienzo de una crucial reunión entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.

Ambos líderes discutirán la situación en Irán, después de que Obama reafirmara el domingo pasado que pretende resolver el conflicto por la vía diplomática, pero que está dispuesto a usar la fuerza para evitar que Teherán disponga de un arsenal nuclear.

En un discurso ayer ante la Junta de Gobernadores del OIEA, el órgano ejecutivo de la agencia nuclear de la ONU, Amano reiteró su “seria preocupación” por las posibles dimensiones militares de ese programa atómico.

Ante la falta de cooperación de Irán, su agencia no puede dar “seguridades creíbles” de que en ese país no haya materiales y actividades atómicas clandestinas.

Amano precisó ayer que Irán ha triplicado su producción mensual de uranio enriquecido hasta el 20% y que ha instalado 2,460 nuevas centrifugadoras en la gran planta de enriquecimiento de Natanz (centro del país).

El director general agregó que el “objetivo fundamental” de su agencia es resolver todos los asuntos pendientes, en particular aquellos relacionados con posibles dimensiones militares.

Sólo de esta forma, se puede restablecer la confianza en la naturaleza exclusivamente pacífica del programa atómico iraní, lo que debe suceder “sin más demora”, resaltó Amano.

La Junta de Gobernadores se reúne esta semana en Viena para analizar, entre otros asuntos, la investigación de las actividades nucleares de Irán, aunque diplomáticos occidentales no esperan que el órgano adopte una resolución que condene a Teherán.

Es que no se quiere poner en peligro una nueva ronda de negociaciones atómicas del llamado grupo P5+1 (EEUU, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania) prevista con la República Islámica para las próximas semanas.