Cárceles hacinadas por detenciones preventivas: reporte de ACLU

Un reporte de ACLU expone que el sistema carcelario de California es una puerta giratoria debido a la reincidencia y su hacinamiento no se solucionará mudando a reos a las cárceles de los condados
Cárceles hacinadas por detenciones preventivas: reporte de ACLU
El reporte propone alternaticas para aliviar el hacinamiento en las cárceles.
Foto: Archivo / AP

El sistema carcelario estatal se ha convertido en una puerta giratoria debido a la reincidencia delictiva y cuyo hacinamiento no se solucionará mudando a reos a las cárceles de los condados, concluyó la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU) en un amplio reporte que será divulgado hoy miércoles.

Para avanzar en la solución del hacinamiento de cárceles, es necesario crear un programa de detención preventiva y reformar el sistema de pago de fianzas, propone la organización.

Y es que de acuerdo con el reporte de ACLU, titulado “Public Safety Realignment, California at a Crossroads” (Reajuste de seguridad pública, California en una encrucijada); el 71% de los detenidos en las cárceles de los condados no han sido sentenciados, es decir, están en detención preventiva a la espera de ser presentados ante un juez o porque no pudieron pagar una fianza.

“Una de nuestras grandes preocupaciones es que una elevada proporción de la población carcelarias está ahí en espera ir a corte o porque no puede pagar una fianza, estamos hablando de personas que en realidad no representan una amenaza a la seguridad pública”, expuso Hanna Dershowitz, abogada criminal que revisó el reporte.

La ACLU destaca la necesidad de establecer una herramienta para evaluar el riesgo de los detenidos.

“No se debería asumir que quienes no pagan una fianza representan un riesgo, creemos que no es justo”, comentó Dershowitz.

Clarissa Woo, directora de defensoría comunitaria de ACLU, quien colaboró en este reporte sobre las cárceles, dijo que la intención es que las autoridades hagan caso de las recomendaciones que se hacen.

“California está en una encrucijada y lo que aquí intentamos es cambiar las políticas que no funcionan, el cambio de reos a cárceles de condados debe hacer de una forma adecuada, con programas de detenciones preventivas y una reforma de fianzas”, recalcó Woo.

El estado, insistió, debe destinar más recursos para que quienes salen de prisión cuenten con servicios sociales, tratamiento contra las drogas y otros métodos de rehabilitación y programas de reincorporación a la sociedad.

La ACLU analizó el impacto del llamado “plan de reajuste” en 53 condados de California e identificó cuatro principales problemas. Estos son:

1. Una preocupante falta de supervisión del estado, de recopilación de datos, de mediciones de resultados y de financiamiento para ayudar a los condados a aplicar con éxito ese reajuste.

2. Un aumento dramático en el gasto de las cárceles del condado, de miles de millones de dólares en fondos estatales, sobre todo en los que históricamente han enviado al estado a más prisioneros de bajo nivel y con delitos no violentos.

3. Un número sorprendentemente elevado de personas que no representan una amenaza real para la seguridad pública y están en las cárceles del condado antes de tener su día en corte, o que están encarcelados sin juicio previo o porque no pueden pagar una fianza.

4. Un prometedor compromiso, aunque aún no concretado, por parte de muchos condados para adoptar alternativas de encarcelamiento, basadas en reducir la reincidencia. Algunos condados están adoptando programas y enfoques innovadores que puedan servir de modelo para el resto del estado, pero sin recursos para ello.