Piden por presos a la ONU

Grupos recopilan testimonio de 400 confinados en las unidades SHU
Piden por presos a la ONU
Familiares de algunos de los confinados en unidades SHU de California se manifestaron ayer, algunos con fotos de sus seres queridos que han pasado año en aislamiento.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Una coalición de organizaciones que representa a más de 4,000 prisioneros de California pidió a la Organización de Naciones Unidas (ONU) que intervenga y revise las condiciones de los prisioneros aislados en celdas solitarias conocidas como unidades de seguridad o SHU (por sus siglas en inglés).

El Centro para Derechos Humanos y Leyes Constitucionales (Center for Human Rights and Constitutional Law), Familias de California para Terminar con el Confinamiento Solitario (California Families to Abolish Solitary Confinement) y el Centro para la Salud de Prisioneros y los Derechos humanos (Center for Prisoner Health and Human Rights) -entre otras organizaciones- anunciaron ayer en conferencia de prensa que presentaron una carta a la ONU con testimonios de 400 reclusos que han estado en unidades SHU por años.

El año pasado, alrededor de 6,000 reclusos del sistema carcelario de California organizaron huelgas de hambre para llamar la atención al tema. Según familiares de los reclusos, muchos de aquellos que hicieron huelga de hambre o se quejaron, luego fueron víctimas de represalias.

Sylvia Rogokos contó la historia de su hermano que se encuentra aislado en una unidad SHU de Pelican Bay, hace 21 años. Según Rogokos, durante la última revisión, su hermano recibió seis años más en aislamiento por tener consigo la revista Low Rider Art, cuya portada tenía un calendario azteca, considerado un signo de pandillas. Rogokos dijo que la revista había publicado un retrato hecho por su hermano y que por eso la tenía consigo.

Dina Toyanama, vocera del Departamento de Penitenciarías de California (CDCR), dijo que el 9 de marzo el departamento propuso una serie de cambios en el criterio para mantener a prisioneros en confinamiento solitario. Toyanama dijo que uno de los cambios propuestos por el departamento, permitiría que los reclusos no tengan que renunciar a la afiliación a su pandilla para salir del confinamiento.

Sin embargo, para Peter Schey, Presidente del Centro para Derechos Humanos y Leyes Constitucionales, los cambios propuestos no son suficientes, y es necesario abolir la práctica de aislamiento prolongado por completo.

“Mi esposo tiene 58 años y ha pasado los últimos 23 años, en confinamiento solitario, 23 horas encerrado”, contó Virginia Gutierrez-Brown. “Solo una hora por día lo dejan salir en una jaula, para ver el sol”. Agregó que durante la última revisión lo acusaron de ser amigo, no miembro, de una pandilla, y por eso le dieron otros seis años de aislamiento.

“Uno no puede estar solo en prisión, los latinos se juntan con latinos, los blancos con blancos, es una cuestión de supervivencia”, señaló Alma Espinoza, cuyo hermano también está aislado y esperando la revisión de su caso.

Los familiares coincidieron con que basta que alguien nombre a un prisionero y diga que pertenece a una pandilla, para que lo aislen. Según los familiares presentes, la única manera de salir de confinamiento es dando el nombre de otro recluso, lo cual perpetúa la cadena.

De los 4,200 reclusos en confinamiento solitario en California, alrededor de 2,300 estás aislados por supuestas afiliaciones a pandillas.