Dominicana decora de primavera a jardín botánico

Entre los cerezos y las magnolias está la historia de una interesante horticultora
Dominicana decora de primavera a jardín botánico
La dominicana Margarita Díaz-Poulson cambió la moda por ser jardinera en el Jardín Botánico de Brooklyn.
Foto: Carolina Ledezma / EDLP

Brooklyn.- La primavera llegó al Jardín Botánico de Brooklyn. Con los cerezos y magnolias comenzando a florecer, Margarita Díaz-Poulson, de 45 años, no descansa para que el centenario parque esté listo para su temporada más movida. Esta dominicana estudió moda en el Fashion Institute of Technology, pero en el oasis de Prospect Park cambió el diseño para dedicarse a su pasión por las plantas.

Sus primeros pasos como horticultora fueron como voluntaria del jardín hace seis años. “Lo que aprendí en la moda ahora lo puedo implementar con las flores y plantas”, dice quien hoy coordina el programa de pasantías donde se formó.

Desde las ocho de la mañana, Díaz-Poulson recorre los 52 acres de verdores donde crecen más de 12,000 especies vegetales.

En un día normal, la horticultora cubre con maderas la base de las más de 40 variedades de cerezos que en estos días pintarán de rosa y blanco zonas como la Cherry Esplanade y el Cherry Walk. También elimina la mala hierba de las camas de flores en Shakespeare Garden, o cuida las 45,000 campanillas españolas que esperan su momento estelar en mayo en el Bluebell Wood.

“Tener las manos en el barro bajo la lluvia siempre me trae memorias de cuando era niña en mi país y jugaba con el barro”, recuerda de esos momentos que la inspiraron en su cambio de profesión.

En la tarde hará tiempo para sembrar y trabajar la tierra en el Jardín de Hierbas, una soberbia colección de plantas comestibles y de uso diario inaugurada en 2010. Y si es otoño, enseñará cómo hacer joyas con semillas, madera y vegetales a los visitantes. Así en cada rincón y cada época del año, ella da su aporte para que miles de personas siempre encuentren una razón para volver.

Cerezos en flor

En cada estación, el jardín ofrece postales para la memoria, pero nunca como en abril durante la temporada del Hanami. Es el tiempo cuando la mayor variedad de cerezos que existe en el mundo, fuera de Japón, están en su máximo esplendor. Por un mes entero, el parque rinde homenaje al pueblo nipón, pero atrae multitudes de todas las nacionalidades.

A orillas del estanque del Jardín Japonés, creado en 1915, cientos de cerezos, magnolias y otras plantas son el centro de esta celebración de abril. Como el tímido invierno ha cambiado el reloj de la naturaleza, este año las imágenes y aromas primaverales ya se sienten.

Eso ha sorprendido a muchos visitantes, como la hondureña Carla González visitaba el lugar con su madre que vino de Tegucigalpa de vacaciones. “Yo vengo al menos una vez al año; todo me gusta, por eso uno de mis sitios favoritos en la ciudad”, agregó esta madre de Sunset Park que caminaba fascinada a la sombra de los árboles.