Kelly bota a detective del caso Sean Bell

El agente encubierto Gescard Isnora se fue sin derecho a pensión ni a otros beneficios, como plan de salud.

NEW YORK – La justicia tardó cinco años y medio, pero al fin llegó para los familiares del novio asesinado el 25 de noviembre de 2006: El comisionado de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly, despidió al agente encubierto Gescard Isnora, quien fue el que realizó los primeros 11 disparos en el incidente donde perdió la vida el ciudadano desarmado Sean Bell.

Otros tres agentes que dispararon esa noche, donde se recogieron casquillos de al menos 50 balas, también van a renunciar, según se informó.

De acuerdo con información revelada anoche, Kelly tomó la decisión luego de que culminara el juicio administrativo contra los cuatro agentes, en el cual se concluyó que el detective Isnora actuó de forma impropia en el caso en el que resultó muerto Bell.

La noche del 25 de noviembre del 2006, Bell había acudido con varios amigos a un club, en Jamaica, Queens, para celebrar su despedida de soltero, porque unas horas más tarde se casaría con Nicole Paultre. Dentro del club, Bell y sus amigos Trent Benefield y Joseph Guzmán discutieron con otros dos hombres, pero el asunto no pasó a mayores. Los tres dicieron irse del lugar, pero el detective Isnora, que estaba en el lugar, activó a otros agentes al área para que interceptaran a Bell y sus dos acompañantes porque él pensaba que uno de ellos iba a buscar un arma.

Según lo discutido en corte, durante el pleito legal surgido tras la muerte de Sean Bell, los tres amigos fueron hacia el carro del novio cuando alegaron que Isnora se les acercó y les gritó algo. Ellos, según declararon los dos sobrevivientes, pensaban que les iban a asaltar y fue entonces cuando Bell arrancó en su vehículo.

Isnora sacó su arma y comenzó a disparar. Los detectives Marc Cooper y Michael Oliver también dispararon mientras Gary Napoli supervisaba la escena; en total fueron 50 disparos contra el trío. El resultado fue Sean Bell muerto, a sus 23 años, y Benefield y Guzmán seriamente heridos.

Otro detective que también disparó esa noche, Paul Headley, ya renunció.

La decisión de Kelly, implica que Isnora se va del NYPD sin derecho a pensión y sin otros beneficios como plan de salud.

El abogado de Isnora, Philip Karasyk, dijo al periódico The New York Times que la decisión de la Policía era desacertada y que “envía un mal mensaje a los oficiales que día a día ponen sus vidas en peligro en las calles”. Mientras que el presidente de la Asociación de Detectives, a la que pertenecía Isnora, calificó la acción como una “desgracia”.