Planta nuclear de California se mantendrá cerrada

La planta de San Onofre no abrirá hasta que los investigadores determinen la causa de un desgaste excesivo en cientos de conductos que llevan agua radiactiva y garanticen que no hay riesgo para la seguridad pública.
Planta nuclear de California se mantendrá cerrada
La planta nuclear San Onofre 45 millas al norte de San Diego es operada por Southern California Edison.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

LOS ANGELES (AP) — La problemática planta nuclear de San Onofre, en la costa de California, se mantendrá cerrada hasta que los investigadores determinen la causa de un desgaste excesivo en cientos de conductos que llevan agua radiactiva y garanticen que no hay riesgo para la seguridad pública, anunciaron hoy los reguladores federales.

Una carta del administrador regional de la Comisión Reguladora Nuclear Elmo E. Collins confirmó un acuerdo con la empresa Southern California Edison, que opera la planta nucleoeléctrica. La empresa dijo que ha descubierto que el desgaste está siendo causado por vibración y fricción en los masivos generadores de vapor.

Sin embargo, la empresa no sabe por qué se originó eso.

La unidad 3 de la planta fue cerrada en enero como medida de precaución después de una fuga en un tubo de transporte de agua radiactiva. Se halló un desgaste excesivo en una tubería similar en una unidad gemela, la 2, que ha sido cerrada para darle mantenimiento.

El anuncio se produjo el mismo día que un informe encargado por un grupo ambientalista afirmó que la compañía que opera la planta falseó la información que suministró a las autoridades federales sobre cambios que hizo de equipo y diseño, y que probablemente son la causa del desgaste.

El informe, elaborado por los consultores en temas nucleares Fairewinds Associates, advierte que se requiere de un estudio más detallado sobre la tubería de aleación de los generadores de vapor de la planta antes de volver a poner en operación los reactores gemelos de San Onofre.

El estudio fue producido por el grupo Friends of the Earth (Amigos de la Tierra), y escrito por el ingeniero Arnie Gundersen, un ex ejecutivo de la industria nuclear que fue un operador de reactores autorizado.

Una serie de cambios no probados de diseño y de equipo en los enormes generadores “crearon un gran riesgo de avería en los tubos de los reactores de San Onofre”, dice el reporte, citando una revisión de expedientes a disposición del público.

Desde las modificaciones, la planta ha “experimentado una degradación extraordinariamente rápida de los tubos de su generador de vapor”, afirma, y añade que un desgaste tan veloz puede elevar el potencial de un accidente que implique la fuga de radioactividad.

Jennifer Manfre, portavoz de Southern California Edison, la compañía operadora de la planta, dijo en un comunicado que la empresa suministró “información abierta y transparente” a la Comisión Reguladora Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés) acerca de los generadores. Los reactores no serán reencendidos “hasta que estemos ciertos de que es seguro hacerlo”, afirmó.

Entre las modificaciones, el reporte señala que la aleación de la tubería fue cambiada, que las abrazaderas fueron rediseñadas y que se añadieron más conductos.

La compañía nunca reveló que se hicieron cambios tan grandes, de acuerdo con el reporte, y que en lugar de ello los describió como un intercambio de equipo equivalente que permitió a Southern California Edison “evadir la requerida supervisión del proceso de remplazo de un generador de vapor por parte de la NRC”.

El portavoz de la NRC Scott Burnell dijo en un comunicado que la agencia estaba al tanto de los cambios al diseño.

La compañía “tuvo que mostrar mediante análisis que su diseño era aceptable. Toda la información disponible en el momento mostraba que los generadores de vapor de remplazo cumplirían nuestros requisitos para una operación segura”, dijo Burnell.

Un equipo de investigadores federales trata de determinar la causa del desgaste inusualmente elevado de cientos de tubos en la planta costera, localizada a unos 72 kilómetros (45 millas) al norte de San Diego. La agencia federal ha dicho que la planta seguirá apagada hasta que se descubra y se corrija la causa del desgaste.