En Oakland el 5 de mayo, por ahora, es futuro

Celebran comerciantes y alcaldía con el compromiso de organizar en 2013 un festival
En Oakland el 5 de mayo, por ahora, es futuro
Jean Quan, alcaldesa de Oakland, y el cónsul general de México en San Francisco, Carlos Félix Corona, durante la celebración del 5 de mayo en Oakland, que en realidad ocurrió en Alameda.
Foto: Francisco Barradas / El Mensajero

Alameda.– La promesa fue que el próximo será el mejor festival del 5 de mayo en Oakland. “No éste, sino el próximo año”, se vio precisado a decir Ramón Jiménez, dueño del supermercado Los Mexicanos.

Era miércoles 3 y en Alameda, la isleña ciudad vecina a Oakland, se celebraba el 5 de mayo.

Jiménez, presidente de la Asociación de Comerciantes y Profesionistas de Oakland (ACPO), dijo que él personalmente pondría todo su empeño para que el próximo fuera el mejor festival de la historia.

Algo similar dijo la alcaldesa de Oakland, Jean Quan.

El próximo. Porque este año en definitiva, una vez más, el festival de Oakland fue cancelado.

La celebración, para colmo, fue en el restaurante Otaez, aquel que fundara el extinto Jesús “Chuy” Campos, presidente de la ACPO algunos años, y de siempre uno de los principales promotores del festival del 5 de mayo, aquella fiesta grande que solía celebrarse en el boulevard International, entre las avenidas 40 y Frutivale.

Campos fue asesinado el 8 de abril de 2011, a las puertas de su restaurante, en el local ubicado en Fruitvale. Hasta la fecha, la policía no ha dado con los responsables.

Por dos años el festival fue cancelado, tras resentir los comerciantes de Fruitvale falta de apoyo de la alcaldía. La administración de Ron Dellums pidió 40,000 dólares por proporcionar vigilancia policiaca durante el festival, ha contado repetidas veces Hugo Guerrero, director ejecutivo de ACPO.

El año pasado, aun con duelo, se celebró el 5 de mayo con un festival en Fruitvale. ACPO no se involucró esa vez. Emilia Otero, lideresa de vendedores ambulantes y directora ejecutiva de La Placita, una incubadora de negocios, estuvo a cargo del evento.

Algo resultó mal. Y este año ni Otero ni ACPO intentaron organizar el festival. Se buscó a Otero para que comentara sobre esta historia; no respondió.

Las razones de la cancelación este año, de acuerdo con Guerrero, están relacionadas al programa de 100 cuadras (blocks) para prevención de la violencia, instaurado por la alcadesa Quan a inicios del año y que obliga a recolocar policías de sus comunes puntos de vigilancia; también a los costos adicionales que para el Departamento de Policía de Oakland han representado las protestas del movimiento Occupy.

El cónsul de México en San Francisco, Carlos Félix Corona, asistió a la celebración del 5 de mayo. Incluso recibió un reconocimiento de manos de la alcaldesa de Oakland, quien celebró su inmediata disposición a ayudar a las víctimas de la violencia. “Cuando algo pasa, no necesitamos llamarle; él siempre nos llama primero”, dijo Quan.

Otros premiados por la alcaldesa fueron Carlos Moreno-Samaniego, director general del Instituto del Ballet Folclórico Mexicano; así como tres comerciantes pioneros de la expansión latina en Fruitvale: Rosendo Gámez, dueño de la tienda La Ciudad de México, Ramón Jiménez y Hugo Guerrero.

Tanto la alcaldesa como los comerciantes hispanos que organizaron el convivio (además de la ACPO participó la Cámara de Comercio Hispana de Alameda) entregaron un reconocimiento a los familiares de Chuy Campos.

Por segundo año consecutivo, no asistió a la celebración del 5 de mayo el único latino miembro del cabildo de Oakland, el representante del distrito de Fruitvale, Ignacio de la Fuente.