Fuerte sismo de 6.2 grados estremece norte de Chile

Santiago de Chile — Un fuerte sismo remeció hoy el extremo norte chileno, botó algunos muros en el puerto de Arica y causó cortes de energía eléctrica y de algunas rutas, dijo el gobernador de Tarapacá, José Durana.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) indicó que el sismo fue de magnitud de 6.2. Hasta el momento no se han registrado heridos ni víctimas.

El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) descartó la ocurrencia de un tsunami en las costas del norte de Chile, aunque en Arica, 2,100 kilómetros (1,305 millas) al norte de Santiago, muchas personas decidieron evacuar la zona por su propia voluntad, según la oficina regional de emergencia del Ministerio del Interior.

El temblor se registró a las 06:00 hora local a 107 kilómetros (66.5 millas) al noreste de Tarapacá y a 66 kilómetros (41 millas) al noreste de Tacna, Perú, a 98 kilómetros (60.8 millas) de profundidad.

“Hay caída de muros en algunos sectores y cortes de ruta” en caminos cercanos a Arica, añadió Durana.

Precisó que “se han producido evacuaciones preventivas” en zonas costeras del puerto, donde el movimiento se sintió con una intensidad superior a seis grados.

Mario Hernández, jefe de la oficina de emergencia del puerto de Iquique, 1,800 kilómetros (1,118,4 millas) al norte de Santiago, señaló a radio Cooperativa que la intensidad del sismo fue bastante leve.

“No tenemos personas que hayan sufrido daños en sus casas y tampoco evacuación espontánea”, indicó.

La Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (ONEMI) informó en su sitio oficial de internet que una hora después del temblor los ariqueños empezaron a retornar a sus hogares, que el puerto y aeropuerto funcionan normalmente y el suministro de agua potable era normal.

“No se registran afectación a personas, servicios básicos o infraestructura”, agregó la ONEMI.

Los habitantes del extremo norte chileno reaccionan con mucho temor a los sismos fuertes ya que en la zona se espera un gran terremoto dado que han pasado 133 años desde el último cataclismo, lo que significa que gran cantidad de energía continúa acumulándose por los roces entre las placas tectónicas de Nasca y Sudamericana.