Autistas tienen pocas oportunidades de empleo y educación

Lograr estudios a nivel superior o conseguir un trabajo es complicado para los jóvenes con este padecimiento.

Autistas tienen pocas oportunidades de empleo y educación
Los niños autistas necesitan terapia especializada que los ayude a integrarse a la sociedad. El tratamiento será cubierto ahora.
Foto: AP

Chicago (Notimex).- En Estados Unidos quienes padecen Trastorno del Espectro Autista tienen más dificultad para emplearse o continuar su educación superior que los jóvenes con cualquier otra discapacidad, indicó la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP).

Un estudio de la AAP coordinado por Paul Shattuck, de la Universidad Washington, de San Luis, Missouri, dijo que los autistas enfrentan importantes barreras para ingresar a la universidad o conseguir un empleo, en particular en los primeros dos años después de concluir su preparatoria.

Para el análisis, que se publica esta semana en la revista Pediatrics, el equipo de especialistas dio seguimiento a 500 jóvenes autistas que intentaron seguir su educación superior o conseguir un empleo en comparación con un grupo juvenil que presentaba otras discapacidades.

Los resultados mostraron que más del 50 por ciento de los jóvenes con autismo había abandonado la escuela high school (preparatoria) en los primeros dos años y no tenía ninguna participación en el empleo o la educación.

La falta de oportunidades para los autistas fue más alta que en los casos de los jóvenes con otro tipos de discapacidades, como aquellos que presentaron problemas de habla/lenguaje, problemas de aprendizaje y retraso mental.

Los jóvenes con autismo se ubicaron con las tasas más bajas de empleo y las tasas más altas de no participación en universidades.

Además, aquellos que provenían de hogares de bajos ingresos tenían más del 50% de posibilidades de estar totalmente desconectados de las oportunidades de trabajo y escuela.

El seguimiento posterior mostró que el 34.7% había asistido a la universidad y el 55.1% logró un trabajo remunerado dentro de los primeros seis años después de la high school.

Mayores ingresos y mayor capacidad funcional se asociaron con mayores probabilidades ajustadas de participación en el empleo y la educación superior.

Los autores sugirieron nuevos estudios sobre el impacto de mejorar la planificación para la transición de estos jóvenes al concluir la preparatoria, con la garantía de que los servicios destinados a ellos incluyan su participación en actividades que los preparen para la universidad o puestos de trabajo.