Reygadas se llevó premio

Cineasta gana el galardón al Mejor Director
Reygadas se llevó premio
El mejor director y el mejor actor de Cannes 2012: Carlos Reygadas (izq.) y Mads Mikkelsen.
Foto: AP

CANNES, Francia.- El cineasta austríaco Michael Haneke ganó ayer la Palma de Oro del Festival de Cannes por Amour, la segunda vez que el realizador se hace con el máximo galardón del evento cinematográfico más importante del mundo, mientras el mexicano Carlos Reygadas fue considerado el mejor director.

El drama protagonizado por Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva sobre la historia de amor de una pareja en el final de sus vidas, mereció la máxima recompensa del jurado de Cannes, anunciado por su presidente, el director italiano Nanni Moretti.

El realizador transalpino explicó, después del anuncio de los premios, que el jurado se guió en sus decisiones de atribución de los premios por el deseo de “representar todas las sensibilidades”.

Haneke logra por lo tanto incluirse en el exclusivo grupo de realizadores que han recibido más de una vez la Palma de Oro, en la que le precedieron Alf Sjöberg, Francis Ford Coppola, Bille August, Emir Kusturica, Shohei Imamura y los hermanos Luc y Jean-Pierre Dardenne.

Los miembros del jurado alzaron esta vez al Olimpo de Cannes a un intenso drama que se había colocado desde el principio en lo más alto de las quinielas de pronósticos de ganadores desde que se exhibió, el pasado 20 de mayo.

Los actores Adrien Brody y Audrey Tautou entregaron el galardón a Haneke, que ya obtuvo la preciada Palma de Oro en 2009 con The White Ribbon.

El Gran Premio de Cannes fue este año a manos italianas, las del realizador Matteo Garrone, por su filme Reality, una burla elegante de los reality televisivos, un cambio de estilo con respecto a su Gomorra, con la que se llevó el mismo galardón en 2008.

La recompensa a la mejor dirección fue para el director mexicano Carlos Reygadas, por su Post Tenebras Lux, una historia que retrata a una familia en el campo, la relación de los dos hijos entre ellos a diversas edades, la vida sexual del matrimonio y el entorno de pobreza que rodea a las clases sociales más altas.

Este premio honra por duplicado a México en el palmarés de este año, donde ya el sábado se dio a conocer que su compatriota Michel Franco se hizo con el máximo galardón en la sección Una Cierta Mirada por su cinta Después de Lucía.

El Premio del Jurado de la edición número 65 del Festival fue para The Angel’s Share, dirigida por uno de los realizadores mejor tratados por Cannes, el británico Ken Loach, que firma una comedia social que causó risas y aplausos en su presentación en este evento.

Y los premios a la interpretación recayeron , contra lo que muchos pronósticos se inclinaban a predecir en los últimos días -que ponían en lo más alto a los actores de Amour- al danés Mads Mikkelsen, por Jagten, y a las rumanas Cristina Flutur y Cosmina Stratan, por su trabajo en Dupa Dealuri.

El director de este último filme, el rumano Cristian Mungiu, fue merecedor del premio al mejor guión de Cannes, lo que le coloca en la lista de directores premiados más de una vez en el Festival, pues en 2007 se llevó la Palma de Oro por 4 Months, 3 Weeks and 2 Days.

La lista de premiados en este festival, que estuvo pasado por agua, lo que deslució el paso por la alfombra roja previa al acto de entrega de galardones, incluyó además la Cámara de Oro, para la mejor ópera prima, que fue a parar al estadounidense Benh Zeitlin por su Beasts of the southern wild.

No se llevaron premio alguno los directores y filmes que más se habían mencionado entre los favoritos, sobre todo la francesa De rouille et d’os, cinta dirigida por Jaques Audiard e interpretada por Marion Cotillard, o de Holy Motors, del realizador Léo Carax.

Del palmarés tampoco forman parte algunos de los filmes que llegaban a Cannes con las mejores perspectivas de premio, como la esperadísima On the Road, del brasileño Walter Salles, o Cosmopolis, de David Cronenberg.

“Este premio es un regalo, algo que quiero agradecer a las personas que no les ha gustado el filme y también a los que lo aman. No estoy tan loco”, afirmó un feliz Carlos Reygadas en una rueda de prensa tras la entrega de los premios.

El mexicano, que ya recibió el Premio del Jurado de 2007 por Luz silenciosa, afirmó que su objetivo no es hacer filmes que gusten a mucha gente, si no poder expresarse “en libertad absoluta y dejar algo a alguien, a las personas que ven el filme”.

“Estoy seguro de eso y lo estaré siempre”, afirmó el realizador, quien agradeció a las personas que han visto el filme y no han visto en él “una sucesión de imágenes inconexas”.

La gente que “ha guardado el filme en su corazón, lejos de su cerebro”, y que ha entendido lo que ha contado en Post tenebras lux.

“Intento compartir las cosas que siento. Una vez que hay alguien que lo recibe, ¿qué puedo decir?, estoy contento”, agregó.

Un premio que, en su opinión, no le empuja “a ninguna parte, ni hacia delante ni hacia atrás” e insistió en que su cine viene de sus ganas de “hacer, de compartir y de encontrar la fraternidad” con sus “hermanos y hermanas en el mundo”.