“Rubia, en vez de tener cerebro, lo que tienes dentro es estiércol”

Transexuales hispanas denuncian los abusos a los que alegan son sometidas por la policía de NY
“Rubia, en vez de tener cerebro, lo que tienes dentro es estiércol”
Transexuales hispanas no callan ante las humillaciones a las que les someten algunos miembros de la NYPD.
Foto: EDLP / Juan Matossian

Nueva York, 7 de Junio – Un grupo transexuales latinas en Nueva York denunció hoy que la Policía les acosa y arresta cuando caminan vestidas de mujer por las calles del condado de Queens, y exigieron que se detenga esa práctica.

En una conferencia de prensa convocada por la organización comunitaria “Se Hace Camino Nueva York”, las transexuales pidieron que la policía detenga los cacheos y aseguraron que sienten temor de salir a la calle, especialmente en el sector de Jackson Heights, en Queens, donde muchas han sido arrestadas y acusadas de prostitución.

La situación llevó incluso a que Lorena Rojas, una transexual y activista mexicana, creara este año un fondo para pagar las fianzas de aquellas que no cuenten con recursos.

Daniel Coates, activista de “Se Hace Camino Nueva York”, dijo a Efe que por eso esta tarde, a partir de las 4:00, marchan para pedir el cese de la discriminación contra esa comunidad en una marcha.

El activista exigió que la policía ponga fin a los cacheos y que deje de acusar a las transexuales de ser “trabajadoras sexuales” usando como evidencia los preservativos que llevan en sus carteras.

“También que los policías encubiertos muestren una identificación porque a algunas se les ha pedido sexo oral a cambio de no ser arrestadas y no sabemos si realmente son policías; que no las toquen indebidamente y que sean entrenados para lidiar con la comunidad Lésbica, Gay, Bisexual y Transgénero”, señaló.

Coates aseguró que el patrón de perfil racial contra los latinos “es más intenso” cuando son miembros de la comunidad LGBT.

Dibai, de 42 años, emigrante de México, aseguró a Efe haber sido arrestada en tres ocasiones y acusada de prostitución.

“La primera vez fue hace cuatro años. A mí me gusta mucho, me encanta vestir de mujer, y salí a comprar tacos (de madrugada), cuando la policía me preguntó a dónde iba”, recordó.

“Les dije que iba por comida. Me agarraron, me esposaron, hicieron que me arrodillara, me quitaron la peluca y me tuvieron así como una hora. Luego llegaron unas cuatro patrullas y me llevaron al cuartel” donde estuvo 24 horas y la acusaron de prostitución.

Agregó que el abogado de oficio le recomendó que se declarara culpable, lo que aceptó para quedar en libertad. Uno año después volvieron a detenerla en momentos en que había salido en busca de su pareja.

Dibai, que trabaja limpiando casas, aseguró además que hace unos meses volvieron a detenerla y le acusaron otra vez de prostitución, en un incidente en el que asegura que le lastimaron un pie.

“A mi me gusta andar en la calle como mujer y ya en dos ocasiones los policías me han tirado café a la cara desde la patrulla”, dijo al asegurar que también le siguen.

“Tengo miedo, ya no soy libre de salir. Salgo, compro un café y de regreso me siguen. No les puedo decir nada porque es peor para mi, se enojan. Creo que eso no está bien”, afirmó.

Marcia, de origen hondureño-salvadoreño, aseguró por su parte a Efe haber vivido “la experiencia más desagradable” de su vida en 2002 al sentirse acosada por la policía a la salida de un club nocturno.

Aseguró que cuando se dirigía a casa, desde la patrulla le gritaron “detente” pero siguió caminado porque no sabía que se dirigían a ella y entonces “aceleraron el coche y lo lanzaron casi sobre mi”.

“Un policía hispano me dijo ‘rubia, en vez de tener cerebro, lo que tienes dentro es estiércol”, denunció Marcia, quien agregó que el agente le amenazó con darle de patadas en su trasero “para que entiendas y hagas caso”.

Marcia, de 45 años, añadió que los oficiales vaciaron su cartera en la calle para saber qué tenía y le preguntaron por qué llevaba preservativos, a lo que ella respondió que “para protegerme”.

Al igual que su amiga exigió “que los policías que paren ese acoso contra nosotras” y se preguntó “¿quién les ordena hacerlo? ¿quién es el homofóbico, qué es lo que está pasando?”.