México llega y no abre la boca

Tricolores no hacen declaraciones a su arribo a El Salvador

SAN SALVADOR, El Salvador.- El primero en llegar ayer a la zona de migración del aeropuerto internacional de El Salvador en Comalapa fue Javier “Chicharito” Hernández.

El ariete bajó las gradas con la mirada de frente, pero sin observar a nadie. Pasó por alto incluso los gritos de los periodistas mexicanos que buscaban llamar su atención para la foto.

Detrás de él venía una delegación de 23 jugadores y el cuerpo técnico. Nadie sonrió. A lo sumo un saludo simple al ejercito de periodistas.

“Buenos días”, atinó a decir el técnico José Manuel de la Torre, y Carlos Salcido saludó y levantó el pulgar al escuchar su nombre.

Ya era conocido que, a su llegada al aeropuerto, los mexicanos no darían declaraciones, y como tal se estacionaron a menos de dos metros la prensa nacional y mexicana, mientras les sellaban los pasaportes, pero ninguno rompió el pacto.

“Vienen 24 jugadores y el cuerpo técnico”, dijo el jefe de prensa del Tri, Juan José Kochen, a La Prensa Gráfica.

La espera en migración para México no tardó ni 20 minutos y Carlos Rojas, periodista azteca, los utilizó para cazar autografos en una playera.

Uno a uno fue llamando a los jugadores, pero no todos lo atendieron. Aseguró la firma del “Chicharito”, Gerardo Lugo, Héctor Moreno, Jesús Corona, Aldo De Nigris, Jesús Molina y Jorge Torres Nilo.

Poco después de las 12:00 del mediodía, guiado por tres agentes motorizados y custodiados por elementos del cuerpo de Protección para Personalidades Importantes (PPI), el combinado mexicano abandonó el puerto aéreo y se dirigió en silencio -y sin abucheos de los salvadoreños- hacia el hotel de concentración.

Varios hinchas mexicanos y algunos salvadoreños con la camisa del Manchester United también se congregaron en el lugar para buscar una firma del “Chicharito”, pero el Tricolor, una vez entró al hotel, echó candado. Era hora del almuerzo.

Minutos más tarde, el “Chepo” de la Torre y los jugadores más representativos, incluido el aclamado “Chicharito” Henández, se fotografiaron y dieron autógrafos a sus hinchas.

Gastado el tiempo de ocio y de dar mimos a su fanaticada, los pupilos del “Chepo” recibieron de los salvadoreños una pequeña dosis de lo que les espera hoy.

Hubo gritos, les mostraron el dedo y les pitaron durante el recorrido que hicieron del hotel hasta el Estadio Cuscatlán para el reconocimiento oficial de cancha. Ahí les esperaban cerca de 200 personas.

Más noche la selección mexicana recibirá la visita en el hotel de la “Barra Azul” para darle una serenata y que no duerman lo s tricolores.