Celebran su día en centros de detención

El Día del Padre es una fiesta durante la cual la familia se reúne para rendir homenaje a esa persona especial que, con amor y paciencia, educa y guía a los hijos hacia una vida productiva. Sin embargo, no todos los padres tienen la dicha de estar cerca de sus hijos, ya sea por vivir lejos o por encontrarse tras las rejas.
Celebran su día en centros de detención
Érica Iglesia llevó a su nieta Isabella, de nueves meses, para que su padre de apenas 16 años, pudiera compartir con ella.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

El Día del Padre es una fiesta durante la cual la familia se reúne para rendir homenaje a esa persona especial que, con amor y paciencia, educa y guía a los hijos hacia una vida productiva. Sin embargo, no todos los padres tienen la dicha de estar cerca de sus hijos, ya sea por vivir lejos o por encontrarse tras las rejas.

Es una situación que viven varios jóvenes que actualmente se encuentran en el Centro de Detención Juvenil. Estos adolescentes se han convertido en padres pero, por carecer del privilegio de la libertad, no pueden formar parte de la formación de sus pequeños hijos y mucho menos tener la oportunidad de celebrar este día tan especial con ellos.

Es por ello que el Departamento de Libertad Condicional del Condado de Los Ángeles llevó a cabo una celebración del Día del Padre para aquellos que se encuentran detenidos en ese centro juvenil. Durante el mismo, los adolescentes no solo tuvieron la oportunidad de compartir con sus padres sino también de ver a sus pequeños hijos, muchos de ellos menores de dos años.

“Creo que es realmente importante que los jóvenes sean educados en la importancia de ser un padre y al mismo tiempo, compartir esta experiencia con sus padres”, dijo Elizabeth García, superintendente y directora del Departamento de Servicios de Detención del Condado de Los Ángeles.

“En este momento, estos chicos no han recibido una buena formación por parte de un padre o no han tenido un modelo a seguir por lo que es importante que nos asociemos con organizaciones que les enseñen destrezas para la vida, las cuales muchos de nosotros hemos recibido de nuestros propios padres”.

El evento se llevó a cabo en colaboración con el Center for the Empowerment of Families, una organización sin fines de lucro que ha dictado talleres para el desarrollo de habilidades para la vida en centros de detención juvenil, especialmente en el condado de Los Ángeles y también dirigidos al público en general. Fue el segundo evento sobre paternidad celebrado en esta institución para jóvenes que, por alguna u otra razón, no han tenido un modelo paterno en su vida que los ayude convertirse en mejores padres.

“Nuestra misión es unir a las familias”, señaló Sharon Rabb, fundadora de la organización. “Varios estudios han demostrado que el ausentismo del padre o la desintegración de la familia son algunos de los causantes de los delitos, la deserción escolar, y la violencia. Es por ello que queremos crear conciencia en los padres sobre el rol de líder que tienen en la familia”.

Las actividades presentadas incluyeron un concurso sobre cambio de pañales a un bebé, en cual varios jóvenes competían para ver quien podía cambiar el panal a una muñeca en 10 minutos.

Además de determinar quien era el más rápido, también se tomó en cuenta la seguridad al cambiar la ropa del bebé, algo muy importante que los jóvenes padres deben tener en cuenta. No solo los ganadores recibieron premios sino todos aquellos que se sintieron motivados a participar en el concurso.

Otra de las actividades consistió en describir a un buen padre. Los adolescentes fueron divididos en tres grupos para que hicieran una lista de lo que ellos consideraban debía mostrar un padre. Algunos coincidieron en que el amor, la responsabilidad y el apoyo a la madre eran importantes para la formación de un hijo.

Algunos padres de los jóvenes recluidos mostraron su satisfacción por el evento ya que consideraban que les daba la oportunidad de estar más cerca de sus hijos y compartir con ellos.

“Me gusta esto porque puedo ver a mi hijo y traerle a su hija para que la vea”, dijo Érica Iglesia quien llevó a su nieta Isabella, de nueves meses, para que su padre pudiera compartir con ella el evento. El joven padre solo tiene 16 años de edad.

Además de los juegos, los asistentes también tuvieron la oportunidad de escuchar a RZA, uno de los miembros del grupo de rap Wu Tan Clan. RZA les habló de la importancia de ser padres responsables y de educar a los hijos para que ellos no terminen en el mismo lugar en donde ellos se encuentran ahora.

“Ustedes poder pensar en sí mismos como jóvenes desfavorecidos, pero eso no significa que ustedes sean incapaces de educar a sus hijos”, les dijo RZA haciendo énfasis en lo que pueden hacer los adolescentes con respecto a la dedicación de tiempo a sus hijos.