Ordenanza migratoria continúa estancada en Nebraska

Dos años después de que los electores en Fremont aprobaran una controvertida ordenanza de inmigración, la normativa continúa estancada en un tribunal y los habitantes están divididos en cuanto a si ésta corrige un problema grave o empaña innecesariamente la imagen de la ciudad.

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Ordenanza migratoria continúa estancada en Nebraska
En esta foto de archivo, un vehículo del alguacil pasa frente a un grupo de personas que se manifestaban contra los inmigrantes ilegales, afuera del ayuntamiento de Fremont, Nebraska.
Foto: AP / Nati Harnik

LINCOLN, Nebraska (AP) — Dos años después de que los electores en Fremont aprobaran una controvertida ordenanza de inmigración, la normativa continúa estancada en un tribunal y los habitantes están divididos en cuanto a si ésta corrige un problema grave o empaña innecesariamente la imagen de la ciudad.

Los electores de esta ciudad de 26,000 habitantes, en el este de Nebraska, aprobaron con facilidad la medida, que prohíbe la contratación de inmigrantes que carezcan de permiso para estar en el país o rentarles inmuebles, y obliga a las empresas a verificar la situación migratoria de sus posibles empleados mediante el programa federal en internet E-Verify.

Sin embargo, las impugnaciones judiciales han limitado la aplicación de la normativa y los detractores no han flexibilizado su rechazo a la misma.

El guatemalteco Luis Canahui, que ha vivido más de una década en Fremont, dijo que estaba sorprendido de que esta ley “racista y discriminatoria” no hubiera propiciado la emigración de un número mayor de familias hispanas en la ciudad.

Canahui, fundador del grupo Un Fremont Con Dignidad, expresó temor de que muchos hispanos abandonen la ciudad si un tribunal ratifica los requisitos que deben reunir para que se les rente un inmueble.

“La aprobación en urnas de la ordenanza hace dos años muestra que éramos una ciudad dividida, y este aspecto continúa siendo cierto”, señaló Canahui.

“Las secuelas demográficas —familias que se van debido a la normativa— no han sido tan generalizadas como creímos que serían”, apuntó.

Los partidarios de la ordenanza recabaron firmas para solicitar que la medida fuera incluida, como ocurrió, en las papeletas del proceso electoral del 21 de junio de 2010.

Los simpatizantes apoyaron la medida con el argumento de que temían que los empleos locales fueran ocupados por inmigrantes sin permiso para estar en el país y la necesidad de una acción local ante lo que describían como la laxitud en la aplicación de las políticas federales de inmigración.

La aprobación de la ordenanza ocurrió tras años de veloz crecimiento de la población hispana en Fremont, de 165 personas en 1990 a 3,149 en 2010, coincidente con la disponibilidad de empleos en dos plantas empacadoras de carne cercanas.

Se desconoce cuántas personas de ese número son inmigrantes sin permiso de residencia.