Para evitar el sobrepeso de sus hijos

El Departamento de Salud de California propone disminuir el consumo de bebidas azucaradas para prevenir la obesidad infantil.
Para evitar el sobrepeso de sus hijos
La comida con alto contenido de carbohidratos perjudica su salud.
Foto: AP

OAKLAND.- Si quiere evitar problemas de salud como la diabetes tipo 2 —condición que no permite que el cuerpo utilice la hormona de la insulina, aumento en el colesterol, que sus heridas no sanen, inflamación del hígado, ceguera, presión arterial alta y ataques del corazón—, evite el sobrepeso en su familia.

Algunas de las principales causantes de la obesidad infantil en los Estados Unidos son las bebidas azucaradas y gaseosas.

Cada vez que le ofrezca una soda a su hijo piense que le está sirviendo 17 cucharadas de azúcar.

En California, 62% de los adolescentes, 41% de los niños y 24% de los adultos toman una o más bebidas azucaradas diariamente.

Para contrarrestar estas cifras, quince organizaciones sin fines de lucro en el Área de la Bahía se unieron a través de la campaña del Departamento de Salud de California “Reconsidere lo que bebe” (Rethink your Drink, en inglés), cuyo objetivo primordial es disminuir la obesidad entre la niñez.

Este grupo promovido por Kaiser Permanente se denomina BANPAC (Bay Area Nutrition and Physical Activity Collaborative) y están cambiando sus políticas para el bienestar de la salud familiar.

“Todos los días veo los efectos de las bebidas azucaradas y una pobre dieta de los niños, por eso queremos cambiar esto en nuestras comunidades”, dijo el doctor Charles Owyang, pediatra de Kaiser en Santa Clara.

Entre las organizaciones que pertenecen a BANPAC se encuentran los clubes de Niños y Niñas de San Francisco, el Centro de Niños de preescolar en Palo Alto, la ciudad de Mountain View, el plan de salud de Contra Costa y la liga de actividades del alguacil de San Mateo, entre otros.

Aproximadamente se ofrecen al público 60 marcas de sodas con más de 650 productos; las empresas gastan más de $608 millones en publicidad.

Las calorías extras que ofrecen las bebidas azucaradas contribuyen significativamente con el sobrepeso.

Por cada bebida adicional que tome un niño al día, su riesgo a la obesidad es de 60%, además de doblarse el riesgo de caries dental.

Cada año, el adolescente consume un promedio de 39 libras de azúcar, tan sólo en bebidas azucaradas.

El alcalde de San Francisco, Edwin Lee declaró “un verano sin sodas”, hasta agosto de 2012: “Este verano los invito a que reconsideren el consumo de bebidas azucaradas por agua de la llave, que es limpia y refrescante”, dijo.

“Los residentes de San Francisco son privilegiados porque el agua de uso doméstico proviene de las montañas de la Sierra Nevada”, agregó.

Cambie sus hábitos

Ofrézcale a sus hijos tomar más agua, leche con bajo contenido grasoso, frutas, vegetales, granos integrales y proteínas.

Además, los expertos recomiendan una mayor actividad física, no importa si el clima está frío.

Margarita Pérsico, graduada de la Universidad de Harvard, es la creadora de la página de internet Thehealthydish.com, como una alternativa más para las familias latinas que desean cambiar sus hábitos alimenticios.

“La motivación de crear esta página fueron los niños que entrevisté de 7 y 8 años con problemas de diabetes 2”, afirmó.

“El consejo que le doy a los padres es que limiten la cantidad de alimentos procesados (empaquetado, envasado y enlatado)”, precisó.

“Cuando participa toda la familia en la preparación de los alimentos —aunque sea una vez a la semana—, eso envía un mensaje positivo a los niños”, aconsejó.

“Los alimentos saludables deben ser accesibles, como canastas en la mesa con zanahorias, manzanas y apios ya lavados, para que los niños los coman como merienda”, indicó.

Margarita recomienda a los padres llevar a sus hijos a las ferias de agricultores (farmers markets) y visitar las áreas de verduras y frutas en los supermercados. Además tener en casa un huerto y asignarles a cada niño un pedacito del jardín.

El cambio está en la variedad de colores que se sirven en el plato de los niños, disminuir el consumo de gaseosas y más actividad física.