Concentrada en ella

Sandra Echeverría se rodea de estrellas como John Travolta, Salma Hayek, Demián Bichir y Benicio del Toro en Savages, el nuevo filme de Oliver Stone
Concentrada en ella
Sandra Echeverría (de blanco) junto a Benicio del Toro, Salma Hayek y Demián Bichir, reunidos en el filme 'Savages'.
Foto: Sam Urdank

Han sido diez años que no han pasado en balde.

Desde que debutara en la actuación con la serie Súbete a mi moto –tras su etapa como cantante con el grupo Perfiles, también llamado Crush–, el cine y la televisión han la han visto desfilar por largometrajes como Casa de mi padre y El cartel de los sapos, y telenovelas tan populares como El clon, La fuerza del destino y Relaciones peligrosas.

Pero ahora entra de lleno en el cine de Hollywood con Savages, el violento drama de Oliver Stone donde comparte cartel con John Travolta, Demián Bichir –con quien mantuvo relaciones sentimentales hace un tiempo (en el filme no comparten ninguna escena)–, Benicio del Toro y, especialmente, Salma Hayek.

Esta es, en la cinta, la madre de Echeverría, una poderosa líder de un cartel de drogas mexicano que, cuando habla con su hija, expresa la habitual preocupación de toda madre posesiva.

Trailer de Savages

Echeverría –que nació en el DF en 1984– reconoció a La Vibra que estar frente a tantos colosos de la pantalla no la intimidó.

“No, al contrario. Cuando tienes actores tan maravillosos como esos, todo fluye de maravilla porque entras en un mismo canal donde las cosas empiezan a botar. Todo fluye. Es súper fácil. Te metes en el personaje mucho más fácilmente”, explicó vía telefónica. “Una buena réplica te ayuda tanto… Se agradece muchísimo cuando te tocan actores tan grandes como estos”.

Y qué decir de un director como Oliver Stone, que dejó su imprenta en títulos como Platoon, JFK o Born on the Fourth of July. Algo que define cineasta, destacó Echeverría, es que “te escucha. Yo llegué con muchas ideas. Le encantaba lo que yo le decía y eso me entusiasmó. Me hizo varias pruebas de lo que yo tenía que decir, en inglés y español, para ver cuál le gustaba más”.

Además, continuó la actriz, “le encanta ensayar. De hecho, a veces, ensayábamos por teléfono porque yo estaba trabajando en La fuerza del destino… Fue muy bueno, porque en el momento en que llegué [al rodaje] tenía una idea muy clara de lo que él quería”.

Cuando se le pregunta que recuerde el día en que la llamaron para confirmar su participación en Savages, Sandra Echeverría exclamó, “¡ay, bueno!”, para proseguir relatando que “yo estaba grabando La fuerza del destino. Estaba esperando noticias desde hacía más de dos semanas desde que tuve la junta en vivo en Los Ángeles para que [Oliver] me conociera… Me llamó mi agente. Cuando recibí la llamada, bueno, me puse a gritar, lloré de la emoción, le hablé a mi papá, le hablé a mi mamá, a mi hermana… todos lloraron de la emoción, también”.

La razón de tanto entusiasmo es que Savages no solo es “un proyecto”, reconoció. “[Tras] tantos años en Los Ángeles, estudiando, donde me llevé mis ahorritos y los invertí en clases, audiciones donde te dicen mucho que ‘no’… para que de repente estés en la línea y te digan que es tu momento y que es con Oliver Stone… Valió la pena todo el esfuerzo y el sacrificio”.

Sandra Echeverría –quien, dicen, en estos momentos mantiene relaciones con el cantante Leonardo de Lozanne tras su noviazgo con el también músico Reyli Barba– quiere huir de polémicas surgidas por la perspectiva que Savages ofrece del tema del narcotráfico.

“No tenemos que tomar nada personal”, aseguró. “No es una película que refleje solo lo que pasa en México. Está pasando en muchos países. Hay que verlo como una novela, que habla sobre los carteles del narcotráfico, un tema del que se habla por todos lados… Y nada más. Es una película con la que te puedes divertir. Sí que te hace crear conciencia de muchas cosas que pasan hoy en día. Obviamente a Oliver le encanta meter polémica y de sacar la película en este momento, [tras] las elecciones”.

También es una cinta violenta y con considerables dosis de sexo… aunque la joven actriz sí tiene límites a la hora de decidir qué hacer frente a una cámara o no…. Y lo que nunca haría son “desnudos. Huyo de eso, la verdad”, sentenció. “No quiero que mis hijos en el futuro digan: ‘¡mi mamá está en el internet!’ [risas]”.

En cambio, la violencia no le preocupa. Y más aún en el caso de Savages, donde, afirmó, “me encanta. Eso es lo que define a Oliver Stone. Quienes somos fans de Oliver Stone sabemos que vamos a ir a ver eso…”.

Savages llega tras su exitoso paso por Relaciones peligrosas. “Yo le debo muchísimo a las telenovelas. La gente me conoce en muchos países gracias a mi trabajo en ellas”, dijo. “Como actriz te da una experiencia que no te da el cine. En la televisión estamos acostumbrados a grabar entre 30 y 35 escenas al día. Hay que entrar en situación inmediatamente. Te da una experiencia que cuando haces cine, con dos o tres escenas al día, se te hace fácil”.

De cara al futuro, reiteró, “no me cierro las puertas [a la televisión]. Pero sí quiero descansar y me quiero dedicar más al cine y a la música. Si en el futuro llega un proyecto [televisivo] que llame mi atención, por supuesto que estoy más que abierta para [aceptarlo]”.

El triunfo profesional llega con un precio a pagar: el de la fama y el acoso de los medios. Echeverría, no obstante, no se queja. “La verdad es que no me ha tocado muy intenso. La gente ha sido muy respetuosa, se me acerca y me encanta que me hablen, que les haya gustado un proyecto o un personaje”, afirmó. “No he tenido paparrazis negativos o malos que me saquen chismes feos. Cuando sacan algo que no es real, no hago caso y ya. Trato de no concentrarme en eso. Lo demás, que digan lo que digan”.

Antes de acabar el año, la también cantante anunció que espera lanzar “un nuevo disco. De hecho ya estoy escribiendo canciones desde hace unos meses. En dos o tres meses ya estará listo. También estoy produciendo una película argentina, Un novio para mi mujer… No sé si saldré en ella, porque el personaje es mayor que yo… pero tenemos que hacer unos ajustes. Si no lo hago me encanta la idea de meterme en la producción”.

La ventaja de la música con respecto al cine es que en este, “Sandra entra dentro de diferentes personajes, en la música soy simplemente yo”, terminó. “Es lo más honesto que yo puedo darle a la gente: mi música, mis letras, las historias que quiero contarles”.