Mes de receso en el Capitolio

La Legislatura de California suspende su sesión hasta el 6 de agosto, cuando retomará el debate sobre las jubilaciones y otros proyectos de ley y luego levantar definitivamente la sesión el 31 de agosto.
Mes de receso en el Capitolio
El presidente del Senado Darrel Steinberg felicita a su colega Mark Leno tras el voto por el tren bala.
Foto: AP

SACRAMENTO, California

(AP).— Los legisladores estatales de California han levantado la sesión para comenzar su receso veraniego después de dedicar meses a posicionarse descaradamente para lograr la mejor ventaja competitiva de cara a la campaña electoral en el otoño.

Los demócratas que controlan el Senado y la Asamblea lograron sacar adelante con dificultades el presupuesto estatal y protecciones para propietarios de viviendas que se enfrentan a ejecuciones judiciales, superando la oposición de los republicanos.

Aprobaron una ley y pospusieron un polémico bono relacionado con el agua para dar prioridad en la papeleta de votación a una iniciativa fiscal respaldada por el gobernador demócrata Jerry Brown, aunque los detalles prácticos de la votación se enfrentan a una demanda legal. Molly Munger, una acaudalada abogada de derechos civiles de Los Ángeles, argumenta en su demanda que las maniobras políticas implican que el aumento fiscal que propone para beneficiar a las escuelas podría perderse en la maraña de 11 medidas a las que se enfrentan los votantes en noviembre.

Los republicanos, superados en número, respondieron con apasionados discursos durante las sesiones criticando el presupuesto describiéndolo como mal concebido y a las protecciones hipotecarias como un peligro para el frágil mercado inmobiliario de California. También arremetieron contra los demócratas respaldados por los sindicatos por no lograr controlar las jubilaciones de los empleados públicos, que según los republicanos están llevando a la bancarrota al estado.

Abandonaron Sacramento la semana pasada, después de aprobar fondos para comenzar la construcción de vías férreas para trenes de alta velocidad entre el norte y el sur de California, con mejoras en los sistemas urbanos de transporte masivo. Actuaron a pesar de las encuestas que muestran que el proyecto de 68,000 millones de dólares es cada vez más impopular entre los votantes.

Los legisladores regresan el 6 de agosto, después de un mes de vacaciones, para el debate sobre las jubilaciones y otros proyectos de ley y luego levantar definitivamente la sesión el 31 de agosto.

“Realmente creo que estamos comenzando a tomar impulso para llegar al final de la sesión. Es lo que permitirá que maximicemos el éxito en noviembre”, dijo Darrel Steinberg, presidente pro tempore del Senado, mientras los legisladores se preparaban para abandonar la ciudad.

En la elección está en juego la posibilidad de que los demócratas obtengan una súper mayoría de dos tercios en el Senado, aunque se espera que no alcancen un dominio total en la Asamblea. Con dos senadores adicionales, los demócratas ya no necesitarían el apoyo de los republicanos para aprobar aumentos de impuestos, aprobar leyes de emergencia, rechazar los vetos del gobernador o cambiar las reglas del Senado.

Pero Steinberg dijo que el tema más importante es convencer a los votantes para que aprueben la propuesta de Brown para evitar recortes en el gasto estatal más profundos aumentando el impuesto estatal sobre las rentas durante siete años y los impuestos sobre las ventas durante cuatro años. Y eso requiere convencer a los votantes de que el gobierno se está reformando al aprobar presupuestos en fecha, limitar el derroche y mejorar sus vidas. Steinberg dijo que no cree que financiar el sistema de vías férreas para trenes de alta velocidad disuadirá a los votantes de apoyar el aumento de impuestos.

Los sindicatos de empleados estatales han llegado al punto en que la mayoría han aceptado recortes en las horas de trabajo y en los salarios de casi 5% en este año fiscal. Quieren que la medida fiscal de Brown se apruebe, mientras que trabajan para rechazar otra medida sometida a votación que limitaría su cobro de deducciones de nómina para propósitos políticos.

Pero ellos y los legisladores demócratas se muestran reacios ante la propuesta de Brown de trasladar a los trabajadores a un sistema de jubilaciones híbrido en que beneficios definidos se combinan con un plan estilo 401(k) cómunmente usado en el sector privado. También quieren modificar el plan de Brown de aumentar la edad de jubilación permitiendo que los trabajadores se jubilen antes de los 67 años a tasas de jubilación más reducidas.

Steinberg logró la aprobación de la Legislatura para la mayor reestructura de las agencias, juntas y comisiones del estado en la historia estatal reciente. La reorganización de Brown cambiará la forma en que el estado supervisa el desarrollo económico, los servicios a consumidores, la vivienda, los bienes inmuebles y los recursos naturales, entre otros. Además de limitar los abusos en las jubilaciones, los legisladores también planifican hacer que sea más difícil demandar a pequeñas empresas por violaciones a la Ley de estadounidenses con discapacidades, que sea más barato comprar libros de texto para la educación universitaria, y cambiar la forma en que las escuelas secundarias educan y evalúan a los estudiantes.

“Creo que con el tiempo veremos una renovada confianza en el gobierno estatal”, dijo Steinberg después de que los demócratas enviaron a Brown un presupuesto repleto de recortes automáticos al financimiento para escuelas y universidades si los votantes no aprueban la medida fiscal del gobernador. Una encuesta Field publicada la semana pasada concluyó que casi tres cuartos de los votantes rechazan los recortes automáticos que podrían concretarse.

Jack Pitney, experto en ciencias políticas, está entre los que no están convencidos.

“Ningún californiano que respire puede creer realmente que la Legislatura está actuando en bien del interés público”, dijo Pitney, que enseña en el Colegio Claremont McKenna en el Condado Los Ángeles. “Están intentando evitar hacer cosas que atraigan la atención pública o les causen problemas con grupos de interés. Se dan cuenta de que no hay manera de lograr una imagen favorable de la Legislatura, pero al menos pueden quedar fuera de la atención pública”.

Bob Huff, republicano de Diamond Bar, líder de la minoría del Senado, también dijo que el mensaje de los demócratas no se olvidará, en parte debido a lo que describió como “el malestar del electorado”.

Los candidatos legislativos republicanos tienen una ventaja porque se considera que gestionan mejor los negocios y proponen li`mitaciones al gobierno y fomentan la creación de empleos, dijo.

“Muchas de las cosas que hacemos son detalles que solamente interesan para la discusión interna. La conclusión es que la economía todavía está en dificultades, tenemos un presupuesto que está basado en impuestos, y también está este juego poco sincero de afectar a la educación si no aprueban la medida”, dijo Huff.. “La gente entiende que tenemos que vivir de acuerdo con nuestras posibilidades. Creo que ese es un mensaje que tendrá eco”.