Preveen cambios en Medicare y Medicaid

En el aniversario de estos programas el gobierno busca como mejorarlos
Preveen cambios en Medicare y Medicaid
En 2010, Medicare le costó a las arcas fiscales 525,700 millones de dólares.
Foto: Archivo

WASHINGTON, D.C.- Hace 47 años, empezaron beneficiando a unos pocos y hoy ya cubren a más de 100 millones de personas. Medicaid y Medicare se han convertido en un recurso esencial para los hispanos en el país. Sin embargo, su sobrevivencia dependerá de acuerdos políticos incómodos y el éxito de medidas que resuelvan sus deficiencias más grandes.

El 30 de julio de 1965, Medicare y Medicaid se inauguraron, dando cobertura a adultos mayores y familias en la pobreza. Ahora, también personas discapacitadas y con ciertos tipo de enfermedades, encuentran en estos programas una forma de salir adelante, un hito que se ha perpetuado desde su expansión en 1972.

En 2010, Medicare albergó a 47.2 millones de personas, mientras Medicaid benefició a 56 millones. Según cifras de Kaiser Family Foundation, 28% de la población hispana en Estados Unidos está cubierta por Medicaid y un 8% por Medicare.

Especialmente tras la última recesión económica, Medicaid jugó un rol clave para los latinos, quienes al perder sus empleos, se quedaron sin cobertura médica. Entre 2007 y 2009, la inscripción a este programa aumentó 4%, cubriendo a 2.5 millones de personas adicionales.

Para Medicare el panorama es similar. En un futuro cercano, los latinos aumentarán su participación considerablemente. “Uno de los problemas que afrontará este grupo, es que si no recibieron el cuidado adecuado cuando eran jóvenes, es más difícil mantenerse sanos en la vejez”, detalló la doctora Jane Delgado, presidenta de National Alliance for Hispanic Health.

Esta semana, diversos legisladores demócratas celebraron el nuevo aniversario, en una ceremonia en el Capitolio, que contó con globos y pastel. No es para menos. Medicaid y Medicare han sido sus estandartes de lucha política por años y un orgullo en la historia de la coalición.

“Asegurarse que los adultos mayores, jóvenes y estadounidenses que carecen de privilegios, tengan acceso a un servicio de calidad, sin tener una carga financiera, significó para mí, encarnar el legado de mi padre y uno de los momentos más altos de mi carrera”, declaró el congresista John Dingell (D-MI), quien presidió la aprobación de Medicare y se ha convertido en un ícono en la historia de ambos programas en el Congreso.

Pero no todo es color de rosa. En 2010, Medicare le costó a las arcas fiscales 525,700 millones de dólares. Medicaid en cambio, significó una inversión de 271,800 millones. De acuerdo al reporte de los fideicomisarios de Medicare, las arcas del programa serán solventes los próximos 12 años y en ese punto, se tendrá la capacidad de rembolsar un 87% de los costos en gastos hospitalarios de los beneficiarios. Durante los próximos 75 años la cifra descenderá a 74%.

“Esto se basa en una visión lineal del futuro. En estimaciones que no consideran el contexto. El sistema de salud está cambiando. Nos estamos moviendo desde un modelo basado en el cuidado en hospitales a uno más comunitario, que se desarrolla en el hogar, lo que es mucho más barato”, explicó Delgado.

“Aunque es cierto que el costo de los programas está aumentando, no lo está haciendo al ritmo de los costos generales de salud. Nosotros apoyamos políticas de reducción de costos, para que Medicare y Medicaid puedan continuar”, aseguró María Eugenia Hernández, vicepresidenta de NHCOA.

Uno de los elementos que el gobierno considera claves para disminuir los costos de ambos programas y mejorar su efectividad, es evitar el fraude. Medicare, por ejemplo, recibe más de mil millones de reclamaciones de doctores, farmacias, hospitales y otro tipo de proveedores.

Esta semana, dos socios improbables se unieron en este esfuerzo: el gobierno y la industria de seguro médico.

Agentes del Buró Federal de Investigaciones, examinarán datos de reclamaciones buscando tendencias o conductas sospechosas en los registros de Medicaid, Medicare y privados. En caso de encontrarlos, los agentes abrirán una investigación y compartirán los datos de doctores, hospitales y proveedores, con compañías de seguros.