Una pésima propuesta

La idea de Antonovich es un retroceso en el proceso de gobierno del condado
Una pésima propuesta

La Junta de Supervisores de Los Ángeles ha sido llamado el panel de los cinco reyes por el poder que tienen sus integrantes y por la dificultad para que sean derrotados mediante las urnas. Y, como si fuera poco, si el supervisor Michael Antonovich se sale con la suya, ellos podrán extender hasta 20 años su estadía en el cargo.

La propuesta, que busca ser colocada en la boleta electoral de noviembre, es una cachetada a los votantes, quienes años atrás votaron la Medida B en favor de precisamente limitar el cargo a tres períodos de cuatro años. La nueva iniciativa elevaría el límite de términos a cinco períodos de cuatro años.

Esto significa que en la práctica extendería los períodos de los supervisores Gloria Molina y Zev Yaroslavsky -que concluyen en 2014- además de Antonovich. En este último caso, le permitiría a este supervisor romper el récord de 44 años en el cargo y quedarse hasta cumplir los 80 años de edad.

Creemos que esta propuesta es una barbaridad, y que el argumento de que la crisis económica necesita manos experimentadas, como la de un Antonovich octogenario, es al menos risible.

En realidad la necesidad de la Junta de Supervisores es precisamente lo contrario a prolongar el enquistamiento de un puñado de políticos.

Si de reformas se habla, los cambios deberían de realizarse ampliando el número de supervisores de la Junta, para que haya una representación más adecuada de un condado gigantesco como el de Los Ángeles. Uno de los problemas actuales es el gran tamaño de los distritos que dificultan la aspiraciones de los candidatos que quieren derrotar a un titular del cargo.

La idea de Antonovich es un retroceso en el proceso de gobierno del condado que no merece ser llevado ante los votantes.