Ecuador da asilo a creador de WikiLeaks

Julian Assange saltó a la fama tras revelar datos secretos de EEUU
Ecuador da asilo a creador de WikiLeaks
Pese a la decisión del Gobierno ecuatoriano de ayudar a Assange, aún no está claro cómo va a salir de la embajada de Londres.
Foto: Archivo AP

QUITO, Ecuador.- El ministro del Exterior británico advirtió ayer que su país no le dará el salvoconducto a Julian Assange para que deje el Reino Unido luego de que Ecuador anunciara que le había concedido el asilo político al fundador de WikiLeaks, refugiado en su embajada en Londres desde junio.

El ministro del Exterior, William Hague, dijo que no se otorgará el salvoconducto a Assange porque “no hay base legal para que lo hagamos”. Agregó que Assange es buscado en Suecia para responder a las acusaciones de “delitos sexuales graves” y que su extradición a ese país no tiene nada que ver con el trabajo de WikiLeaks ni con el deseo de las autoridades de Estados Unidos de juzgarlo por la publicación de secretos diplomáticos.

Ecuador le otorgó ayer el asilo a Assange, cumpliendo “su tradición de proteger a quienes buscan amparo en su territorio, en los locales de sus misiones diplomáticas”, según lo anunció el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño en rueda de prensa.

Por su parte, el exjuez español Baltasar Garzón, ahora abogado de Assange, expresó en declaraciones a Televisión Española desde República Dominicana su esperanza de que se respete la sede diplomática ecuatoriana en Londres y “que se entregue el salvo porque, en definitiva, ha sido otorgado soberanamente por un país tercero democrático y para garantizar los derechos fundamentales del señor Assange, que era lo que reclamábamos”.

El diferendo entre Ecuador y Gran Bretaña motivó llamados a reuniones regionales y continentales.

El ministerio de Relaciones Exteriores peruano, que desempeña la presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas, atendiendo un pedido de Ecuador convocó ayer “a una reunión extraordinaria” de cancilleres de ese organismo para el domingo 19 de agosto en Guayaquil. En la cita se analizará “la situación suscitada en la embajada del Ecuador en el Reino Unido”, dijo el ministerio en un comunicado.

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos recibió el jueves un pedido de Ecuador de convocar a una reunión de cancilleres de la OEA para el 23 de agosto en Washington, que en principio recibió el apoyo de varios países y la oposición de Estados Unidos y Canadá.

Después de una discusión inicial, el Consejo resolvió continuar la reunión el viernes para permitir a sus miembros consultar a sus gobiernos.

La analista y profesora titular de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Grace Jaramillo, dijo a la AP que “el problema real del Ecuador en este momento es con el cumplimiento o no de las leyes del Reino Unido, que establecen que la única posibilidad es que entregue al personaje para su arresto y extradición, y con Suecia que espera que se cumpla la ley”.

El reconocimiento de Assange como asilado es una victoria simbólica para el pirata informático porque aún no está claro cómo va a salir de la embajada en Londres.

“Estamos en una especie de callejón sin salida”, dijo la abogada Rebecca Niblock, especialista en extradición. “No es una cuestión de derecho más. Es una cuestión política y diplomática”, añadió.

Permanecer en la embajada por un largo plazo “parece ser una de las pocas opciones viables”, dijo.

Las diferencias entre Ecuador y el Reino Unido por el caso Assange podrían acarrear consecuencias en otros niveles, advirtió el analista y catedrático de la Universidad Andina, Hernán Reyes.

“El gobierno ecuatoriano habrá meditado el riesgo de retaliaciones y represalias a nivel económico, comercial y diplomático”, dijo Reyes.

Agregó que “la historia de las relaciones internacionales muestra que las grandes potencias han utilizado todos los mecanismos… cuando tratan de mantener su lugar de hegemonía en el mundo”.

Ecuador tiene pendiente la negociación de un acuerdo comercial con la Unión Europea, mientras que con Estados Unidos busca la renovación de las preferencias arancelarias. Estados Unidos y Gran bretaña son los principales destinos comerciales de las exportaciones ecuatorianas.

Reyes añadió que con esta decisión el presidente ecuatoriano Rafael Correa también se “desmarca de aquellas opiniones que plantean que aquí (en Ecuador) existe una marcada tendencia a restringir la libertad de expresión. Assange es un icono a nivel mundial por transparentar información que revela los juegos del poder”.

Assange se refugió en la embajada de Ecuador en Londres el 19 de junio en un intento por evitar que lo extraditen a Suecia donde enfrenta una investigación vinculada con delitos sexuales. Assange considera que el proceso en ese país europeo podría ser un paso previo para enviarlo a Estados Unidos, aunque los funcionarios suecos han negado que el pedido de extradición esté políticamente motivado.

El Reino Unido indicó en un comunicado enviado a la prensa su decepción por la decisión del gobierno de Ecuador que de ofrecer asilo político a Assange y agregó que “tras haber agotado todas las opciones de apelación, las autoridades británicas tienen la obligación vinculante de extraditarlo (a Assange) a Suecia. Vamos a llevar a cabo esa obligación”.

En tanto el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia, Anders Jorle, dijo que la cancillería de su país convocó al embajador de Ecuador en Suecia, Mario Guerrero, para decirle “que es inaceptable que Ecuador esté tratando de detener el proceso judicial sueco”.

Britta von Schoultz, portavoz de la Fiscalía General de Suecia, señaló a The Associated Press que en este caso “el fiscal ha decidido, con el apoyo de la Corte, emitir una orden de detención europea. Cuando esta decisión se ha hecho, es difícil retroceder”.

Aseveró que “por razones de investigación (Assange) necesita estar aquí. Si esta investigación debe conducir a una posible acusación, entonces su presencia será necesaria para llevar a cabo un juicio”.

Patiño denunció el miércoles que Gran Bretaña amenazó con irrumpir en la embajada para capturar a Assange, ante lo cual pidió “reuniones extraordinarias de los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas, de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y de la Organización de Estados Americanos por la amenaza de Gran Bretaña”.

Jaramillo opinó que “el escándalo que ha hecho Ecuador por supuestas amenazas de irrupción está sobredimensionado… esto le puede generar más problemas al Ecuador como un país poco confiable que no sigue las reglas de juego de las negociaciones internacionales que estaban en marcha con Londres por el caso Assange”.

En tanto, el presidente de la Asamblea, Fernando Cordero, interrumpió el período de descanso de los legisladores y convocó a una reunión extraordinaria de ese organismo para analizar la amenaza británica.

WikiLeaks y Assange saltaron a la fama después de lanzar un enorme volumen de documentos secretos de Estados Unidos, lo que indignó a Washington y dio lugar a llamados de políticos estadounidenses para que fuera perseguido como un terrorista.

El analista y catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Julio Echeverría dijo que “Ecuador tiene una política internacional completamente impredecible y no refleja una madurez institucional en lo referente al respeto a principios, derechos, procedimientos y normas internacionalmente aceptadas”.

A inicios de año terminó su misión como embajadora británica en Ecuador Linda Cross y el Reino Unido designó en su reemplazo a Patrick Mullee, quien debía llegar en agosto. Su arribo se ha postergado.