Una legislación de pesadilla

La AB 5 le quita el poder a los distritos para evaluar a los maestros
Una legislación de pesadilla

El proyecto de ley AB 5 del asambleísta Felipe Fuentes es un intento de los sindicatos de maestros para controlar el proceso de cómo ser evaluados en una negociación laboral que excluye los intereses de los alumnos.

La medida cambia la ley actual que le da a los distritos escolares el poder de establecer los estándares de logros académicos para cada nivel escolar y evaluar a los maestros según el progreso de los estudiantes para alcanzar esos logros.

Esta autoridad usualmente no ha sido ejercida, sin embargo, las recientes acciones reformistas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles desencadenó la reacción en Sacramento para crear un nuevo marco legal que coloque a la cabeza del proceso de la evaluación laboral de sus miembros.

Por ejemplo, el proyecto de ley establece la manera y los aspectos obligatorios que deben incluirse en la evaluación de los maestros para dejar finalmente todo el proceso en una negociación laboral entre el sindicato de educadores y cada distrito.

Las expectativas de aprendizaje de los alumnos no debe decidirse en una negociación laboral donde se protegen otros intereses que no son los de ellos.

Es comprensible que el sindicato defienda a sus miembros, pero si bien ellos son una pieza importante de la educación, el aprendizaje de los estudiantes sigue siendo la prioridad. Por eso, es terrible la idea que la evaluación de la labor de los maestros sea dirigida por los mismos evaluados.

El problema no es la falta de protección de los educadores sino la influencia política perniciosa de sindicatos que quieren mantener un status quo desastroso, oponiéndose a las reformas como si ellos no tuvieran su cuota de responsabilidad en el decepcionante sistema público de k-12.

Ahora la medida está a la espera en el Comité de Educación en esta semana. Para esa ocasión Fuentes presentó enmiendas a la ley para atenuar las críticas, pero ninguna de ellas cambia el proceso de evaluación.

Mientras que es el comportamiento de la bancada demócrata en la Asamblea ha sido una desilusión. A excepción, de seis abstensiones, todos respaldaron la AB 5 en la Cámara Baja.

Esperamos que los demócratas no cedan tan fácilmente a las presiones de los cabilderos y dinero de los sindicatos que impulsan. Los fondos y las alianzas políticas ayudan para las campañas, pero ¿cuál es el precio de convertir las expectativas escolares de los alumnos en fichas de negociación laboral?

La decisión de colocar agendas limitadas por sobre el interés general tendrá un alto costo para California y sus próximas generaciones. Hay que rechazar la AB 5.