Arrestan en México a policías por ataque a agentes de EEUU

Un juez ordenó que permanezcan detenidos 40 días por abuso de autoridad.
Arrestan en México a policías por ataque a agentes de EEUU
Las autoridades mexicanas y estadounidenses han proporcionado información oficial poco precisa sobre el ataque a tiros.
Foto: AP / Archivo

MÉXICO.- Un juez ordenó que permanezcan detenidos 12 agentes acusados de disparar contra un vehículo de la embajada estadounidense y de herir a dos empleados de la sede diplomática, en un incidente que ha enturbiado las relaciones entre Estados Unidos y México y que atrajo nueva atención a problemas graves al interior de la principal agencia policial mexicana.

Las autoridades mexicanas y estadounidenses han proporcionado información oficial poco precisa sobre el ataque a tiros, sin explicar suficientemente las razones por las cuales los agentes federales mexicanos abrieron fuego contra una camioneta blindada con placas diplomáticas en la que viajaban un capitán de la Armada mexicana y dos empleados del aliado más cercano de México.

Los agentes de la policía federal estarán detenidos 40 días en la modalidad de arresto domiciliario por presunto abuso de autoridad. La acusación puede implicar irregularidades y negligencia extrema con derivaciones penales. Esto deja abierta la posibilidad de un ataque deliberado contra los estadounidenses por parte de agentes corruptos y de un error grave por parte de policías bien intencionados pero muy dispuestos a jalar el gatillo y que actuaban en una zona peligrosa.

Para los expertos, cualquiera de los escenarios alienta el pesimismo hacia la policía federal, que por mucho tiempo era exaltada como la mejor esperanza de México para ganar el control del combate contra el crimen organizado.

“Estamos viendo otro ejemplo del por qué existe preocupación considerable en la manera en que se ha desarrollado el adiestramiento de la Policía Federal de México”, señaló Samuel Logan, director de la consultora de seguridad Southern Pulse.

Las policías municipales y estatales son consideradas por lo general corruptas o incompetentes. Los efectivos militares afrontan un número cada vez mayor de acusaciones vinculadas a violaciones a los derechos humanos desde que el presidente Felipe Calderón los envió a las calles a finales de 2006.

En consecuencia, el gobierno de México ha emprendido en los últimos años esfuerzos de gran escala para adiestrar a la Policía Federal, despedir a los agentes corruptos y aumentar la fuerza de la misma de 6,000 a más de 35,000 elementos.

“Han sido presionados para hacer mucho en poco tiempo, y están reclutando muchos jóvenes y tratando de hacerlos pasar el proceso de capacitación muy rápidamente para usar nuevo equipo, y manejar nuevos datos de inteligencia y operaciones que quizá serían mejor manejadas por veteranos”, dijo el doctor Tony Payan, experto en los esfuerzos del combate a las drogas en México.

La reputación de la policía federal sufrió un daño grave en junio después de que dos agentes mataran a tres colegas en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México. Las autoridades informaron que los atacantes eran parte de una organización contrabandista que importaba cocaína desde Perú.

El año pasado, en Ciudad Juárez, el empresario Eligio Ibarra Amador acusó a 10 agentes federales de golpearlo y torturarlo para que les diera dinero. Pero cuando lo liberaron acudió a las autoridades para denunciarlos. Los oficiales fueron detenidos y meses después, Ibarra fue apuñalado en la espalda e incendiaron su casa. Los agresores lo mataron un día antes de que acudiera a una audiencia a ratificar las acusaciones contra los policías.

En el caso de la emboscada al vehículo de la embajada, las autoridades de Estados Unidos y México se han negado a opinar al respecto. Un portavoz del presidente electo Enrique Peña Nieto tampoco quiso hablar del tema.

Los expertos opinan que el incidente seguramente afectará las decisiones de Peña Nieto, quien prometió duplicar las filas de la policía federal y crear una fuerza paramilitar o gendarmería compuesta por ex militares que opere bajo un mando civil.