Primero es la familia

Segunda parte de la entrevista con Jenni Rivera, en la serie de dos donde habla de su carrera y vida

Primero es la familia
Jenni Rivera actúa este viernes y sábado en el Gibson Amphitheatre de Los Ángeles, donde volverá a reencontrarse con sus fans.
Foto: AP

Segunda de dos partes. La primera se publicó ayer y puede leerse en http://www.laopinion.com

La mayoría de sus composiciones han causado escándalo, pero Jenni Rivera ha arrancado aplausos y el apoyo de sus seguidores.

Aún cuando “La gran señora”, está en el cima del éxito, ella lucha porque este no la aleje de su familia.

Durante la entrevista con ¡holaLA! habló emocionada de su familia y de esa nieta que aún no había nacido (lo hizo la semana pasada). La enamorada abuela no la vio nacer por estar cumpliendo compromisos de trabajo en México y eso, asegura, es lo que más la ha hecho reflexionar sobre su posible retiro de los escenarios, pero no de la vida pública.

En la segunda parte de esta entrevista, la intérprete de Se las voy a dar a otro, habla de sus proyectos, de su preferencia por el presidente Barack Obama y del rechazo a aceptar presentaciones en celebraciones privadas en México.

¿Qué piensas de los Dreamers?

Es maravilloso lo que han logrado. Soy una hija de inmigrantes y todo lo que he logrado es gracias a las oportunidades. La historia de este país no podría ser igual sin los latinos. No sabemos si entre esos estudiantes se encuentre el próximo Presidente, o un empresario. Son jóvenes que merecen tener una oportunidad. Esa decisión de [Barack] Obama significa esperanza.

¿En tu casa se habla de política?

Sí, se habla de Obama, unos a favor otros en contra. Yo soy pro Obama. He tratado de estudiar un poquito más de lo que dicen de Obama y pienso que, si no pudo hacer mucho, es porque así le entregaron el país. ¿Qué querían, que hiciera magia? Y mis hijos me dicen, no, pero Obama está a favor del aborto.

¿Y qué piensas de eso?

Pienso que es pecado abortar, pero también creo que cada quién tiene que tener la opción de decidir. Que cada quien pague por lo que hace.

¿Como ves a México?

Amo México, ha sido tan bueno conmigo… Que a pesar de que soy esa pocha que no nací allá y canto música mexicana, fui aceptada, me ha dado mucho. Aunque hay mucha violencia y secuestros, pero yo me encomiendo a Dios, canto con el corazón y no me meto con quien no me tengo que meter. Es mentira que estén matando a los artistas del género regional o los que cantan narcocorridos. Más bien es que se meten en problemas que no deben. Nadie quiere aceptarlo, nadie quiere decirlo, pero si te hacen, es por algo.

¿Aceptas contratos en fiestas privadas?

No, no hay necesidad. Mira el susto que pasó Ramón Ayala, que es una leyenda. ¿Qué necesidad tenía? Es verdad que a veces no sabes [quién te contrata]. A uno le dicen: “vas a cantar en cierto lugar y te van a pagar tanto”. Yo dije: “no, no quiero problemas”. Y lástima, porque hay gente de mucho dinero que puede pagar una presentación de Jenni. Pero mejor no me arriesgo.

¿Qué ya te quieres retirar?

No lo quiero hacer ahorita. Pero no pienso ser la artista que deje los escenarios a los 70 años. No podría ser como un Vicente [Fernández] que vivió 50 años en los escenarios. Será porque soy mujer, mamá, abuela, esposa… porque amo cocinarle a mi familia, me gusta estar en casa… Aunque en este momento me jalan las dos cosas: estar en mi casa y con mis fans que me quieren, porque lo de ellos es un amor muy incondicional difícil de lograr.

¿A qué edad quieres retirarte?

A los 35 años y tengo 43 [risas]. Ya me pasé con ocho años, pero es que todo ha crecido más, todo va mejorando, vienen contratos, más presentaciones, solicitudes en España y Sudamérica…

España es un mercado muy difícil…

Sí, y la verdad no sé si quiero, porque ya metiéndome allá, será más grande y largo todo. Y no sé si eso es lo que quiero. Cada vez extraño más mi casa.

¿Y qué harías si te retiraras?

Me retiraría para trabajar, pero con un horario. Buscar otro reto como tener mi propio programa de televisión. Ser como Oprah Winfrey. Eso significa no solo salir en la tele y que me paguen por ser la host, no. Yo quiero ser propietaria de mi show, yo quiero ser Oprah, eso me veo haciendo. Tener un horario que me permita preparar el desayuno en casa, llevar a mis hijos a la escuela y luego ir a trabajar, regresar en la tarde para venir hacer de comer. ¡Esa es mi vida ideal!

Pareciera que los artistas llevan una vida ideal…

No siempre. Cuando era mamá soltera pasaba lo mismo: no había tiempo para nada porque era solo trabajar, pero no tenía otra opción. Ahora que Dios me ha dado la oportunidad, ya tengo otras opciones, ya no tengo que andar tanto de pata de perro buscando para el pan.

¿Te ausentas mucho? Pronto estarás en ‘La Voz… México’.

Me ayuda mucho que tengo hijos grandes que cuidan de los más chiquitos. No sabes cómo batalló [la producción de] La Voz… México para convencerme. Una discusión de meses. Muchas veces les dije que no, que no podía en las fechas que me daban porque tenía que organizar el baby shower a mi nuera, la despedida de soltera a mi hija que se casa en septiembre y los 15 años de mi hija en octubre, los primeros que celebramos en la familia. Esto es importante para mí. No hay ningún programa que pueda valer más que eso. Tuvieron que modificar fechas. Yo no iba a ser un Miguel Bosé que va a radicar en México durante el programa. Estaré viajando. Son sacrificios que tengo que hacer para cumplir con mis responsabilidades de mamá, esposa y abuela.Es que esa nieta [la recién nacida] vino a [fastidiar] todo [risas]. Sé que voy a dejar todo cuando a mi nuera se le rompa la fuente, la quiero ver nacer, ando loca.

¿Cuál sería la señal para tu retiro?

Muchas personas, entre más éxito tienen, más se pierden. Pero yo extraño cada vez más a mis hijos, a mis nietas… Eso significa que viene más pronto el programa de television -he recibido propuestas en inglés y español-, tiempo completo en la radio, la apertura de mi boutique en Panorama City… Son muchas cosas buenas que me están pasando, pero ya le dejé las decisiones a Dios… Yo soy feliz con lo que he logrado.

Si un día se cierra el telón y no te aplauden, ¿qué harías?

Espero que no… ¡Imagínate! Sería muy diferente, pero mis fans y yo estamos tan enamorados, es un amor loco. ¡Hasta se me eriza la piel! Porque los extrañaría muchísimo.