Temen brote de violencia en LA

El grupo se une para aclarar que 'las acciones de unos no representan a la mayoría'
Temen brote de violencia en LA
'No hay lugar para la violencia en LA ni en el mundo', se dijo sobre los efectos del filme que muestra al profeta Mahoma.
Foto: Yurina Melara Valiulis

Los líderes del Concejo Musulmán de Los Ángeles y la Iglesia Ortodoxa Copta del sur de California se unieron ayer públicamente para condenar los brotes de violencia en el Medio Oriente que ocasionó la película que muestra al profeta Mahoma como un “ignorante sediento de sangre y poder”.

“Algunas personas en la congregación han expresado su preocupación de que la violencia se pueda extender hasta aquí”, dijo el Obispo Serapin, de la Diócesis de Los Ángeles de la Iglesia Ortodoxa Copta.

La película independiente realizada con bajo presupuesto y filmada en la zona de Santa Clarita, California, fue escrita por un miembro de la Iglesia Copta. Esto ha ocasionado temor entre las 14 mil familias que pertenecen a esta congregación en Los Ángeles.

“Las acciones de unos pocos ignorantes no representan a la mayoría de la diáspora Copta, así como los actos violentos tampoco representan al colectivo musulmán”, dijo el obispo Serapion. “Como cristianos, estamos orgullosos de nuestros valores que nos enseñan a amar y respetar al prójimo, y debemos actuar de acuerdo con nuestras creencias”.

El obispo dijo que la iglesia copta no tiene ninguna relación con la producción de la película, ni condona la creación de un filme de esa naturaleza que pone en ridículo la vida de uno de los máximos líderes musulmanes.

Maher Hathout, representante del Concejo Musulmán para Asuntos Públicos de Los Ángeles, recordó que la mayoría de los musulmanes no son personas violentas, sino individuos con calma interior, y que las acciones violentas provienen de un grupo extremista que padece de enfermedad mental.

“Estamos aquí por tres motivos principales: en primer lugar, queremos ofrecer nuestras condolencias a las familias que han perdido a seres queridos”, dijo Hathout.

En segundo lugar mencionó que las personas en Estados Unidos y en otros países del mundo tienen el derecho a la libertad de expresión y que aunque son reprochable los comentarios inflamatorios, no dejan de ser palabras.

“En tercer lugar, estamos aquí para declararnos totalmente en contra de la violencia… (los violentos) no son musulmanes, son enfermos mentales que están llenos de odio”, manifestó Hathout.

Ambos líderes religiosos concordaron en que el mensaje principal es contra los mensajes de odio y violencia independientemente de qué lado provengan.

“No hay lugar para la violencia en Los Ángeles o en cualquier parte del mundo”, acotó Hathout. Los brotes de violencia en diferentes países del Medio Oriente a consecuencia de la película iniciaron la semana pasada con el ataque a la embajada estadounidense en Libia y se han extendido en toda la región. El gobierno libanes ha ordenado bloquear Youtube.