Felicitan a UE por el Nobel de la Paz

Países y personalidades de América destacaron mérito de sus Estados y habitantes
Felicitan a UE por el  Nobel de la Paz
Las estrellas de la bandera de la Unión Europea reflejadas en una ventana desde la que se ve el edificio del Consejo Europeo en Bruselas.
Foto: EFE

(EFE).— Países y personalidades de América celebraron la concesión ayer del Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea, al destacar el mérito de sus Estados y habitantes en la instauración de la paz y la democracia en el Viejo Continente.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, felicitó a la UE y destacó que la Europa “pacífica” y “unida” del siglo XXI “no sucedió por coincidencia”, sino que es fruto del “trabajo duro y la dedicación de los líderes y ciudadanos” de todo el continente.

“Si das un paso atrás y miras lo que ha sucedido en Europa en los últimos 60 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial es un logro notable”, dijo por su parte el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

A través del proyecto de la UE se “ha demostrado que la solución de diferencias a través de la política es un camino mucho mejor que a través de la guerra”, afirmó el portavoz del presidente de EEUU, Barack Obama, galardonado con el Nobel de la Paz en 2009.

La canciller de México, Patricia Espinosa, señaló al felicitar a la UE que el galardón es un “atinado reconocimiento” a los Veintisiete por “su labor por la paz, la reconciliación, la democracia y los derechos humanos en Europa”.

El obispo mexicano de Saltillo, José Raúl Vera López, uno de los aspirantes a ganar hoy el Nobel de la Paz, según la televisión pública noruega NRK, también celebró la concesión del galardón a la UE, al señalar asimismo que era algo “muy atinado”.

El Nobel de la Paz a la UE es “un llamado a la conciencia política” que celebra “la democracia, el cuidar la reconciliación” la capacidad de “resolver conflictos” y “las relaciones” entre los países europeos, indicó el defensor de los derechos de los migrantes y los trabajadores de escasos recursos, especialmente los mineros.

Desde Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó que “la UE juega un papel central en ayudar a construir la paz, a salvar vidas, promover los derechos humanos y apoyar el desarrollo social y económico en el mundo”.

Ban calificó a la UE como un “socio indispensable” de Naciones Unidas que ha logrado más que su “sueño fundacional” de forjar un continente “unido y pacífico” tras dos guerras mundiales y se ha convertido en “motor de integración” uniendo naciones y culturas.

El máximo responsable de la ONU señaló que la UE es un modelo y un ejemplo para el resto del mundo y que su “potencial unificador” es “aún más importante en el actual clima económico”, por lo que Naciones Unidas cuenta con su “implicación, liderazgo y contribuciones”.

En nombre de la Comunidad Andina, su secretario general, Adalid Contreras, manifestó su “profunda satisfacción” por el premio otorgado a la UE, a la que consideró “un referente importante para los procesos de integración”.

Contreras opinó que se trata de “un justo reconocimiento a los esfuerzos que ha hecho la Unión Europea (…) por promover la paz, reconciliación y la unión”.

También Costa Rica celebró la concesión a la UE de ese “merecido galardón” que “ennoblece la causa de la paz y la búsqueda permanente de la convivencia civilizada entre las naciones en democracia y con respeto a los derechos humanos”.

“Costa Rica, un país de paz que abolió sus fuerzas armadas hace más de 60 años y es fiel defensora de los derechos humanos y del Derecho Internacional, se suma al júbilo de la UE”, manifestó en un comunicado el canciller costarricense, Enrique Castillo.

Su colega de El Salvador, Hugo Martínez, felicitó asimismo a la UE por el Nobel de la Paz, al que calificó de un “reconocimiento importante” a su labor de refundación de Europa tras la última contienda mundial.

El ministro salvadoreño recordó que “Europa fue devastada por la Segunda Guerra Mundial” y que por lo tanto el Nobel “es un reconocimiento importante que se le está otorgando a todos los europeos por ese esfuerzo de refundar Europa y sobre la base de una paz duradera en el continente”.

En una voz un tanto disonante, el Premio Nobel de la Paz de 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, consideró que la concesión del ese galardón a la Unión Europea no debe utilizarse para justificar acciones militares en otros continentes.

“El Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea debe ser un llamado de atención para que detengan sus injerencias militares en otros continentes”, afirmó el activista, presidente ejecutivo del Servicio Paz y Justicia Argentina.

Pérez Esquivel sostuvo que el Nobel de la Paz otorgado al presidente estadounidense, Barack Obama, y el concedido hoy a la Unión Europea “no deben convertirse en una justificación del accionar de la OTAN”.