Cómo tratar el acné y recuperar la belleza natural de tu piel

El acné suele ser el enemigo número uno de las adolescentes y también de mujeres jóvenes adultas.
Cómo tratar el acné y recuperar la belleza natural de tu piel
Los motivos pueden variar, desde cambios hormonales hasta un ineficiente proceso digestivo.
Foto: Flickr

En la etapa escolar, padecer esos molestos barros y espinillas representa un verdadero martirio. Las inevitables comparaciones con las saludables pieles de tus amigas y conocidas siempre lleva a la misma pregunta: ¿por qué a mí? Los motivos pueden variar, desde cambios hormonales hasta un ineficiente proceso digestivo; pero afortunadamente hay más de una forma de tratar el acné y recuperar la belleza y lozanía natural del rostro.

Cambia tus hábitos alimenticios

El acné puede originarse en problemas del hígado, el cual tiene dificultad para digerir los alimentos excesivamente grasosos, así como las bebidas alcohólicas y los azúcares refinados. Por lo tanto, cambiar tus hábitos alimenticios paulatinamente es el primer paso para una piel más sana.

Por ejemplo, sustituir las frituras por nueces y almendras, los refrescos embotellados por jugos naturales y el pollo frito por caldo de pollo hecho en casa, es el primer paso para un físico saludable.

Se recomienda siempre consultar al médico o dermatólogo para determinar la causa de este padecimiento; sin embargo, la sana alimentación ayudará a obtener tarde o temprano resultados bastante satisfactorios. El agua natural siempre ayuda a limpiar el organismo, así que es momento de convertir en hábito esos ocho deliciosos vasos distribuidos a lo largo del día.

Mascarillas VS maquillaje: equilibrio es la palabra

Es preciso encontrar una marca de maquillaje que sea amigable con la piel del rostro; para tal efecto, las marcas libres de aceites son las más recomendables. Por otra parte, las mascarillas contribuyen a humedecer el rostro y a eliminar imperfecciones, constituyendo un excelente aliado para tratar el acné; en adición, son totalmente económicas y cualquier persona puede preparar una en la comodidad de su hogar.

Un ejemplo de ello son las mascarillas de arcilla, ingrediente que puede ser encontrado en cualquier tienda naturista. Es recomendable prepararlas en un recipiente de cristal o cerámica para conservar sus propiedades, y realizar la mezcla manualmente o con una cuchara de plástico, no de metal. Las propiedades curativas de la arcilla son de tradición milenaria y esta maravilla en polvo repleta de vitaminas y minerales seca las imperfecciones, además de proporcionar la humedad adecuada que el rostro necesita.

Elije el jabón adecuado para tu rostro

Es muy importante que el jabón a utilizar para limpiar tu cara, se utilice únicamente con este propósito evitando usarlo en otras partes del cuerpo. Los jabones neutros no contienen perfumes y por lo tanto no irritan la piel; pero en casos más severos de acné los jabones a base de ácido salicílico o azufre son ideales, ya que ayudan a eliminar barros sin dejar marcas visibles. Por supuesto, humectar después la piel con una crema sin aceite ayuda a calmar cualquier irritación.