Título de Xolos como…¡Un cuento de hadas!

Tijuana derrota a los Diablos Rojos en el mismísimo infierno para coronarse campeón por primera vez

TOLUCA, México.— Los Xolos de Tijuana, lejos de intimidarse con el peso de la historia de los Diablos Rojos del Toluca, escribieron un capítulo dorado en su corta, pero gloriosa existencia en la Primera División, al proclamarse campeones del Apertura 2012, el primer torneo bajo el formato de Liga MX.

“Este equipo se lo merecía, somos un grupo muy unido, hacemos grandes viajes juntos y eso nos unió más”, dijo el centrocampista Fernando Arce, refiriéndose a las distancias que el equipo recorre cada dos semanas debido a que su sede está localizada en la frontera con Estados Unidos.

“Yo soy quizá el más feliz porque soy un tijuanense, se siente bien estar en la cúspide de la montaña”, agregó.

En el mismo Nemesio Díez, con un Toluca amparado por su afición y sus 10 títulos, el equipo de Antonio Mohamed se plantó con autoridad y al son de 2-0, para un global de 4-1, culminó una temporada de ensueño con su primer campeonato.

Los Xolos se rebelaron ante el destino de “cenicientas” de otros tantos equipos, se comieron a mordidas el torneo, y lograron que este cuento sí tuviera final feliz, como advirtieron sus jugadores, y con goles de Richard Ruiz y Duvier Riascos aniquilaron al líder y a uno de los mejores técnicos mexicanos, Enrique Meza.

Ya Mohamed, pupilo del “Ojitos”, había acotado que el nivel de los Xolos no era producto de la casualidad. Tuvo razón.

Basó el éxito en el orden que le impidió a Toluca sentirse cómodo, en esa férrea defensiva comandada por Javier Gandolfi, quien tuvo la suerte de no ser expulsado por una durísima entrada sobre “Sinha”, y no se dobló en el resto del juego.

Al final, Tijuana tuvo esa contundencia para morder en el momento justo, mientras que los Diablos Rojos fueron inoperantes a la ofensiva.

Aun así, tuvieron el gol del empate global en el cabezazo de Luis Carlos Tejada, al 57′, quien se convirtió en el villano en el momento más importante al mandar el balón por un costado, como si fuera consecuencia de esas palmaditas que dio al trofeo antes del partido, tras la advertencia de que hacerlo trae mala suerte: “la copa se ve, pero no se toca”.

La falla fue un balde de agua fría, pero todo Toluca se quedó congelado con el tanto de Ruiz al 69′, luego de aprovechar el rebote del balón, que se estrelló en el poste tras un tiro libre ejecutado por Arce.

A pesar de la euforia, el cuadro fronterizo tuvo la madurez para meterse al partido y liquidar a los escarlatas.

Un par de minutos después, Fidel Martínez filtró el balón a Riascos, quien en el mano a mano hizo una bicicleta con la que “quebró” a Alfredo Talavera y a todo Toluca. 2-0.

De nada sirvió el tenue “sí se puede” con el que quizá la afición intentó recordarle a Meza la hazaña de su primer título con Toluca, de los 3 que lleva, en el Verano ’98.

Esta vez, fue Mohamed el que se llevó la recompensa en México tras 9 años de picar piedra como técnico.

El “Turco” asumió el cargo a media temporada del Apertura 2011 y transformó al club en un contendiente que esta temporada tuvo una racha invicta de 17 partidos que fue rota hasta las semifinales por el León.

Antes había ganado un campeonato de la Primera B de su país en 2007 con Huracán y una Copa Sudamericana con Independiente en 2010.

“Ay, ay, ay, ay, canta y no llores, porque cantando se alegran cielito lindo los corazones”, empezó a corear gustosa la afición de Xolos.

“Nadie daba un peso por este equipo, pero poco a poco y con humildad lo conseguimos”, dijo Javier Gandolfi, capitán del equipo y quien logró el ascenso con el club en 2011.

“Lo merecíamos porque trabajamos por él, desde el inicio de la temporada pensamos que estábamos para grandes cosas”, dijo Riascos.

Toluca se quedó con las ganas de empatar a las Chivas con 11 títulos al perder su primera final desde el Invierno 2000, cuando Morelia les ganó también en el Nemesio Díez.

Xolos, un equipo con apenas 5 años de existencia, y uno y medio en la Primera División, se negó a un destino en la parte baja y al que hoy los otros 17 equipos de la Primera División ven hacia arriba.