Juicio contra Ríos Montt

Proceso hace historia por el genocidio de unos 1,771 indígenas
Juicio contra Ríos Montt
Exgeneral José E. Ríos Montt.
Foto: EFE

CIUDAD DE GUATEMALA, Guatemala (EFE).— Un juez de Guatemala ordenó ayer, en una decisión histórica, enjuiciar al exgeneral golpista José Efraín Ríos Montt y a su antiguo colaborador, el también general retirado José Mauricio Rodríguez, por genocidio y delitos contra la humanidad.

Esta será la primera vez que exaltos cargos castrenses guatemaltecos, incluido un antiguo dictador, enfrenten un juicio por genocidio en Guatemala.

El próximo jueves tendrá lugar la primera audiencia del juicio, anunció este lunes el juez Miguel Ángel Gálvez, titular del Juzgado Primero B de Mayor Riesgo.

Gálvez afirmó que existen suficientes indicios sobre la responsabilidad de los dos exgenerales por la matanza de 1,771 indígenas ixiles a manos de las Fuerzas Armadas entre marzo de 1982 a agosto de 1983, en el marco de la guerra interna (1960-1996).

Ríos Montt, de 86 años, gobernó de facto Guatemala durante ese período y será procesado por ser el supuesto autor intelectual de las matanzas de los indígenas ixil.

Rodríguez, de 67 años y que ocupó entonces la segunda jefatura del Estado Mayor de la Defensa, será procesado por haber ejecutado los planes militares incluidos en la estrategia conocida como “tierra arrasada”.

El juez Gálvez decidió que Ríos Montt continúe bajo arresto domiciliario, y que Rodríguez permanezca recluido en el Hospital Militar donde desde mediados del año pasado es tratado por padecimientos físicos que alega.

El juez dio valor probatorio a los 84 testimonios, 61 peritajes y 126 documentos que la Fiscalía presentó como pruebas de cargo de la supuesta responsabilidad de los exaltos cargos militares en la sangrienta represión de que fueron víctimas los indígenas de la etnia ixil.

Ríos Montt y Rodríguez, inmóviles y en silencio, escucharon con atención el fallo del juez, y al concluir la diligencia se negaron a responder las preguntas de los periodistas.

Los activistas y familiares de las víctimas, en cambio, rompieron en aplausos y vivas en favor de la Justicia, y en las afueras del tribunal quemaron fuegos pirotécnicos para celebrar la decisión del juez.