Papa: ‘Salgo, pero sigo cerca’

Tras renunciar dice el Pontífice que se dedicará a la oración
Papa: ‘Salgo, pero sigo cerca’
En esta imagen tomada el 24 de diciembre pasado el papa Benedicto XVI celebraba la misa de Navidad en la Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano.
Foto: Archivo EFE

CIUDAD DEL VATICANO (Notimex).— El Papa Benedicto XVI reconoció ayer durante un discurso pronunciado ante sacerdotes de Roma que tras su renuncia permanecerá escondido para el mundo, pero aseguró que se dedicará a la oración y estará cercano.

El pontífice impartió esta mañana a varios miles de presbíteros congregados en el Aula Pablo VI del Vaticano una lección magistral dedicada al tema del Concilio Vaticano II durante la cual repasó algunos pasajes de su labor como perito en ese encuentro mundial de obispos.

Entre otras cosas dedicó algunos pasajes de su intervención, que duró unos 45 minutos y estuvo basada sólo en algunos apuntes sueltos, a analizar la relación entre la Iglesia católica y el pueblo judío.

“Nuestros amigos judíos decían que después de los acontecimientos tristes del nazismo la Iglesia debía decir una palabra sobre el antiguo testamento y sobre el pueblo hebreo”, dijo.

“Aunque era claro que la Iglesia no tenía responsabilidad en el Holocausto, eran cristianos en gran parte los que habían cometido los crímenes y se necesitaba, por tanto, renovar la conciencia cristiana”, agregó. Consideró que en ese tiempo era importante reflexionar sobre la relación con el mundo del antiguo pueblo de Dios, aunque se entendió que los obispos de los países árabes no estaban muy felices porque temían una glorificación del Estado de Israel, que naturalmente no querían.

Señalaron que estaba bien una indicación teológica sobre el pueblo judío, que era necesario, pero entonces se requería hablar también del islam, así habría un equilibrio, recordó el obispo de Roma.

Estableció que según estos prelados, la Iglesia debía aclarar también la relación con los musulmanes, que en ese momento no se comprendía mucho pero que posteriormente quedó mucho más clara.

“Cuando iniciamos a trabajar sobre el islam, nos dijeron que existía también el budismo y el hinduismo, y así la declaración inicial sobre el pueblo de Dios y el antiguo testamento se volvió en una declaración sobre el diálogo interreligioso, anticipando lo que solo después se mostró en toda intensidad e importancia”, añadió.