Dura lucha en guerra de Siria

Mientras tanto, el Gobierno de Mahmoud Ahmadinejad, en Irán, ofrece su respaldo al régimen de Bachar al Asad
Dura lucha en guerra de Siria
Miembros del Ejército rebelde muestran sus armas y gritan consignas contra el Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad.
Foto: EFE

EL CAIRO, Egipto (EFE).— Decenas de rebeldes y soldados leales al régimen murieron ayer en los combates y bombardeos en la ciudad de Reqa, en el noreste sirio, en una jornada en la que Irán ofreció todo su respaldo político a Bachar al Asad como “presidente legal” de Siria, desgarrada por un sangriento conflicto armado.

El dirigente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdel Rahman, aseguró a Efe por teléfono que los enfrentamientos estallaron cuando los insurgentes atacaron varios puestos militares en los accesos del este y oeste de Reqa.

También atacaron el cuartel de la guardia fronteriza en esa localidad, limítrofe con Turquía y donde se refugian miles de civiles procedentes de provincias vecinas, a lo que el régimen respondió con bombardeos aéreos y de artillería.

Además, los rebeldes retomaron ayer el control del paso de Al Yarbia, en la frontera con la provincia iraquí de Nínive, tras duros combates con las fuerzas del régimen, e izaron la bandera de la revolución siria, de la época de la independencia, de color verde, blanco y negro con tres estrellas rojas, según fuentes iraquíes.

Por otra parte, varios proyectiles de mortero lanzados desde Siria cayeron ayer en la parte de los Altos del Golán controlada por Israel, que ocupa ese territorio desde 1967, sin causar daños ni heridos, según informó a Efe el Ejército israelí.

Mientras, el ministro de Exteriores iraní, Ali Akbar Salehi, declaró ayer en Teherán que Al Asad es el presidente legal de Siria hasta las elecciones de 2014, y propugnó una salida negociada al conflicto en ese país árabe.

En una conferencia de prensa conjunta con su colega sirio, Walid Mualem, Salehi insistió en que “nadie tiene derecho a interferir en los asuntos internos de Siria” y que el pueblo sirio debe votar y decidir quién será el próximo jefe del Estado.

“Como en cualquier otro país, Siria tiene un presidente legal que es elegido mediante unos comicios, y Bachar al Asad es el presidente legal de Siria hasta una próxima elección”, dijo Salehi, según la televisión oficial en inglés, PressTV.

El jefe de la diplomacia de Teherán, principal aliado en Oriente Medio del régimen de Damasco, instó a la oposición siria a que entable conversaciones con el Gobierno para poner fin a los dos años de violencia.

“Siria no tiene solución militar y la única solución es el diálogo entre la oposición y el Gobierno”, recalcó Salehi, cuyo país tiene amplios intereses económicos en Siria.

Según el ministro iraní, “mercenarios y fuerzas de fuera de Siria están agravando el conflicto sirio, y desafortunadamente ciertos países les están ayudando”, dijo en referencia a Israel, EEUU y sus aliados.

Salehi agregó que si esos países “dejan de apoyar a los mercenarios, la situación en Siria avanzaría con rapidez hacia la estabilidad”.

Por su parte, los rebeldes sirios y EEUU han acusado a Irán de apoyar militarmente al régimen sirio con armas, personal y asesoramiento.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró ayer que el organismo internacional estará preparado para facilitar un diálogo que solucione el conflicto sirio, en caso de que el Gobierno y la oposición del país decidan entablarlo.

Ban se reunió en Mont Pelerin (Suiza) con el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, para analizar la posibilidad de un diálogo entre las partes, y pidieron unidad a la comunidad internacional para buscar “una solución política” para Siria.

“Naciones Unidas daría la bienvenida a un diálogo entre una delegación fuerte y representativa de la oposición y una delegación creíble y fortalecida del Gobierno sirio que pueda tener lugar de acuerdo con una agenda consensuada”, indicó la ONU.

El líder de la opositora Coalición Nacional Siria (CNFROS), Ahmed Muaz al Jatib, propuso hace un mes entablar conversaciones con el vicepresidente sirio, Faruq Al Shara, para lograr la salida del régimen y el fin del conflicto.

El ministro sirio de Exteriores manifestó la disposición de su Gobierno a iniciar negociaciones con los opositores, pero hasta la fecha nada se ha concretado.

Ban y Brahimi expresaron su “profunda frustración ante el fracaso de la comunidad internacional de actuar con unidad para acabar con el conflicto, que ha matado a más de 70 mil personas” y ha causado un “desplazamiento masivo” de casi dos millones de personas dentro y fuera de Siria, la mitad de ellas refugiadas en países vecinos.