Salarios, la discordia para la legalización

Las negociaciones entre sindicatos y comerciantes empiezan a estancarse, afirman

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Salarios, la discordia para la legalización
Familias hispanas participaron ayer martes en una marcha en Chicago en demanda de una reforma.
Foto: EFE

WASHINGTON, D.C.— ¿Es posible tener una reforma migratoria sin un acuerdo previo sobre flujo futuro de trabajadores? Los sindicatos parecen inclinarse por esta opción, luego que las conversaciones con la Cámara de Comercio sufrieran un revés la semana pasada. Organizaciones proinmigrantes temen que ponga en riesgo el proceso.

Se espera que el “Grupo de los 8” presente una propuesta en abril. Pero la forma que tome el plan es esencial para el progreso. Desde que se iniciaron las negociaciones los senadores han recalcado la importancia de un acuerdo completo entre sindicatos y negocios, para que la propuesta sobreviva.

“Se puede argumentar que el componente de flujo futuro de trabajadores con bajas calificaciones no es realmente necesario en el paquete integral […] No sé si un proyecto de ley incluirá lenguaje en flujo futuro”, explicó ayer Ana Avendaño, asistente del presidente y directora de inmigración y acción comunitaria de AFL-CIO.

“Se ha puesto mucha atención en este tema. Lo que necesita hacerse aquí es el llamado a la legalización. Otras piezas pueden venir con ella o no. No estoy diciendo que no estarán, pero estoy diciendo que no es necesario”, agregó.

La semana pasada, sindicatos y la Cámara de Comercio entraron en un debate público a través de los medios respecto a la fórmula con que determinará el salario mínimo para trabajadores futuros y fuentes en negocios indicaron que las conversaciones estaban congeladas.

“No sé qué pasó la semana pasada. Probablemente hubo problemas de comunicación. Me gustaría pensar que estamos de regreso en el camino correcto. Lo que fue comunicado al movimiento sindical es que había un intento de codificar salarios nivel uno en el estatuto, que corresponden al nivel de pobreza. Eso no era aceptable”, explicó Avendaño.

Líderes hispanos están preocupados por la reacción de los sindicatos. Fuentes aliadas con el movimiento obrero reconocieron la sorpresa por la “manera en que han reaccionado en estos últimos días”.

Organizaciones proinmigrantes han insistido en la importancia de finiquitar las conversaciones entre sindicatos y negocios, para sostener el debate sobre un proyecto de ley migratorio. “Creo que la reforma necesita un acuerdo y tendremos uno”, comentó Frank Sharry, director ejecutivo de Americas Voice.

“La ciudadanía, y un control de la seguridad responsable, nos permite reestablecer el estado de derecho, Pero si no tenemos un sistema legal de inmigración que funcione, entonces no crearemos un engranaje que incentive a la gente a participar en él, en lugar de eludirlo”, señaló Clarissa Martínez, directora de inmigración para el Consejo Nacional de la Raza.

Por su parte, Ali Noorani, director de National Immigration Forum, insistió en que “será muy difícil conseguir votos republicanos, sobre todo en la Cámara de Representantes”, sin un acuerdo en esta área.

Se espera que el “Grupo de los 8” presente la propuesta en abril y que el debate legislativo en el Comité Judicial, se desarrolle en mayo y junio.