Candidata latina de Compton es víctima de atentado

Presunto agresor le confesó a Yosie Reynaga, aspirante al Distrito 3 de Compton, que un rival le pagó por balear su negocio
Candidata latina de Compton es víctima de atentado
Yosie Reynaga muestra los impactos de bala en su negocio. Ella es una de las candidatas al nuevo distrito de Compton.
Foto: La Opinión - / Aurelia Ventura

Las autoridades de Compton están conmocionadas ante la posibilidad de que simpatizantes de un candidato al Cabildo hayan pasado de amenazar de muerte a una rival hispana para forzarla a dejar la contienda, a pagarle a un pandillero para que baleara su negocio.

Yosie Reynaga, aspirante al Distrito 3 de Compton y dueña de un salón de belleza, sigue viva porque el sujeto que disparó en dos ocasiones a su local la reconoció como la mujer que le regaló dinero a su madre para comprar medicinas cuando él todavía era un niño.

Él mismo se lo confesó por teléfono un día después del ataque, ocurrido hace tres semanas, pero no le precisó quién lo había contratado.

“Me dijo: ‘Cuídese, porque están atentando contra su vida. Usted les estorba en la política'”, relata Reynaga, de 55 años y originaria de Sinaloa, afuera de su local, que aún conserva los orificios de los proyectiles en una de las ventanas. El agresor, contó, le reveló que había cambiado el calibre de su arma por otro “que no matara” y esperó a que ella estuviera lejos del cristal para no hacerle daño. También le dijo que tiroteó su salón de belleza porque recién había salido de prisión y necesitaba dinero.

“Me dijo: ‘Qué bueno que fui yo y que pude reconocerla, que usted era la señora buena, pero ¿qué tal si hubiera sido otro?'”, comenta Reynaga, quien por temor ha dejado de hacer proselitismo.

La estación del Sheriff en Compton se enteró del incidente a través de La Opinión y lo integró a una averiguación que abrió hace más de un mes por amenazas de muerte contra la candidata. Ella no lo denunció, dijo, porque al redactar el primer reporte la corporación le indicó que no había pruebas.

El calvario de Reynaga empezó cuando recibió una llamada telefónica hace unas semanas advirtiéndole que si no abandonada la competencia “me iba a pasar lo que a [Luis Donaldo] Colosio”, el candidato a la presidencia de México asesinado durante un evento de campaña en Tijuana en 1994.

Después le rompieron un cristal de su auto y una ventana de su casa. Hasta que dos balas perforaron su negocio decidió parar la campaña. “Nunca pensé que por un puesto político alguien pudiera intentar quitarle la vida a otra persona”.

Ayer, detectives del Sheriff iniciaron la investigación para encontrar al o los responsables del atentado contra Reynaga, quien hasta 2006 fue presidenta de la Cámara Latina de Comercio de Compton.

Funcionarios y candidatos no dudan que la agresión tenga motivos electorales. “Estoy segura que fue por eso”, comentó la concejal Yvonne Arceneaux, quien compite para conservar el Distrito 3. “Es algo horrible que alguien haga algo así en una elección”, agregó.

Al cambiar el sistema electoral en Compton, de uno general a otro por distritos, los hispanos tienen una oportunidad de oro para entrar al Concejo. Y es que los afroamericanos ocupan los nueve cargos más importantes en ese ayuntamiento, a pesar de que los latinos constituyen el 65% de la población.

Cinco hispanos persiguen dos distritos (2 y 3) en la próxima elección del 16 de abril. El sueldo de un edil ahí es de $48,000 al año.

Las otras dos aspirantes latinas al Distrito 3, Elizabeth Ramírez y Diana Sánchez, calificaron las agresiones como algo vergonzoso.

“Estoy aprendiendo que la política es una cosa muy fea. No entiendo porqué una persona se cree con ese derecho de decirle a otra: ‘hazte a un lado'”, opinó Ramírez.

Sánchez, por su parte, dijo estar preocupada por todo lo que está sucediendo. “Es triste que en esta comunidad, donde queremos hacer un cambio positivo, haya todavía gente tan negativa”, expresó.

Ya que el nombre de Reynaga aparecerá en la boleta existe la posibilidad de que gane. Si eso ocurre, indicó, asumiría el cargo. “Si Dios tiene algo bueno para mí no me resistiría a tomarlo”, señaló.