La ampliación de Medicaid beneficiaría a millones en Texas

El gobernador y la mayoría de la Legislatura estatal se oponen, pero la ampliación del programa Medicaid en Texas con fondos federales y locales daría cobertura a millones de personas de bajos recursos que no tienen seguro médico y a miles de discapacitados que no reciben suficiente cobertura

Raymundo Mendoza (izq.) y Martha Leticia Salgado batallan´para cubrir sus costos médicos. Una expansión de Medicaid en Texas los beneficíaría significativamente.
Raymundo Mendoza (izq.) y Martha Leticia Salgado batallan´para cubrir sus costos médicos. Una expansión de Medicaid en Texas los beneficíaría significativamente.
Foto: Gustavo Rangel / RUMBO

Raymundo Mendoza estaba tirado en el suelo con un terrible dolor que lo sofocaba. Pedía ayuda pero nadie iba a auxiliarlo. El contratista que en Houston lo llevó a trabajar ese día a la zona de Galleria salió corriendo cuando miró que Raymundo había caído 30 pies de un árbol que estaba podando.

Entre su dolor, Mendoza se lamentaba haber aceptado ese trabajo en diciembre de 2008.

“Yo estaba de vacaciones de mi trabajo normal pero por querer ganarme un dinerito extra me fui a trabajar con un contratista que no tenía seguro para sus trabajadores”, contó el originario de Tampico, Tamaulipas (México).

Tirado en el zacate Mendoza no sabía la gravedad de sus lesiones pero al no sentir sus piernas sí tenía una idea de que su situación no era buena.

“La caída me partió la columna vertebral y me dejó en silla de ruedas con una lesión de grado T12”, dijo Mendoza.

Como millones de personas en el estado, Mendoza no tiene suficiente cobertura médica y tiene que buscar otras alternativas para poder comprar sus medicinas, pañales y otras necesidades. Así que cuando escucha al gobernador de Texas, Rick Perry, decir que no se debe expandir el programa Medicaid, que beneficia a familias de bajos recursos y a discapacitados, a Mendoza el coraje lo consume.

“Como él [Perry] está muy cómodo se le hace fácil decir que no se necesitan esos fondos federales para ayudar a la gente pobre. Yo no tengo trabajo, cada mes me hace falta algo, tengo que decidir entre medicina o los pagos de la casa. Si no fuera por la ayuda de Living Hope Wheelchair Association no podría sobrevivir”, explicó Mendoza.

La organización Living Hope Wheelchair Association se dedica a ayudar a personas que sufrieron lesiones devastadoras en la espina dorsal. Un miércoles de cada mes reparten medicinas, pañales, sillas de ruedas y orientan a personas discapacitadas para que puedan sobrellevar sus complicadas situaciones. A cada una de sus sesiones llegan decenas de personas.

“Mucha gente discapacitada no tiene los recursos para cuidarse adecuadamente, esa es la realidad, y nosotros la vivimos todos los días”, comentó Martha Leticia Salgado, que también se encuentra discapacitada luego de haber sufrido una lesión en su espalda de grado T12, que la tiene limitada a moverse con la asistencia de un andador o una silla de ruedas.

Salgado recibe Medicaid pero en varias ocasiones le han negado una silla de ruedas motorizada porque dicen que no tienen los fondos para asignarle una. “Los beneficios que tenemos no nos alcanzan y es muy frustrante saber que no nos quieren ayudar”, agregó Salgado, que le gustaría tener una silla de ruedas motorizada para poder pedir trabajo.

El debate sobre Medicaid

El pasado 4 de marzo, el Caucus Republicano de la Cámara de Representantes de Texas votó en contra de expandir Medicaid como actualmente está operando pero dejó abierta la posibilidad a negociaciones con el gobierno federal.

La Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act, apodada ‘Obamacare’) impulsa entre otros asuntos la expansión del programa Medicaid, que es operado a nivel estatal. Según esa ley, el gobierno federal proveería la mayoría del presupuesto para expandir Medicaid y a cada estado le correspondería poder una parte menor.

En el caso de Texas, la expansión de Medicaid para dar cobertura a la población que carece de seguro médico costaría $ 15,000 millones aportados por el estado en los próximos 10 años y $100,000 millones que aportaría el gobierno federal en fondos ya aprobados. Estos fondos adicionales significarían para Texas que 1.5 millones de personas de bajos recursos podrían ser agregadas al actual sistema de Medicaid.

Pero tanto el gobernador Perry como la mayoría republicana en la Legislatura estatal se oponen a la expansión de Medicaid, porque consideran que ese programa no funciona en su actual forma y por ello su ampliación sería, a su juicio, inconveniente.

El rezago en Texas

Texas actualmente tiene el índice más alto de personas sin seguro médico en el país. El 31% de los adultos texanos (no de la tercera edad) carece de seguro y una gran parte de ellos son población de minorías.

El 49% de los hispanos entre las edades de 19 y 64 años no tiene ningún tipo de cobertura médica y el 22% de los hispanos menores de 19 años tampoco está cubierto.

Bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio y si se expande el Medicaid en Texas, el 72% de los niños hispanos sería elegible para recibir cobertura en Medicaid y CHIP.

“Es ilógico no expandir el Medicaid. El dinero está disponible y le pertenece a los contribuyentes de este estado. Texas es uno de los estados con el peor sistema de salud. Por ejemplo, no contamos con programas sólidos de medicina preventiva y eso causa que muchas personas acudan a las salas de emergencia cuando ya están muy enfermas y esto es muy costoso”, dijo Laura Guerra, directora asociada del Texas Children’s Defense Fund.

La Texas Medical Association, que representa a más de 45,00 médicos y estudiantes de medicina, pidió a los legisladores estatales que expandan Medicaid porque su industria también está sufriendo. Medicaid solamente paga el 60% de los costos en el tratamiento de las personas que califican en el programa y si Medicaid se expande la cobertura sería de un 80%, disminuyendo las pérdidas de los hospitales y clínicas.

“Más de 25 estados ya aceptaron expandir Medicaid y Texas también necesita hacerlo. En mi distrito personas de tercera edad sufren por los altos costos de sus medicinas y miles y miles de niños no tienen seguro. Eso está mal y si tenemos en nuestras manos la posibilidad de mejorar esta situación se me hace totalmente absurdo no hacerlo”, dijo Sylvia García, senadora estatal del Distrito 6.

En una carta dirigida a los miembros del Congreso que representan a Texas (14 de marzo), el gobernador Perry sentenció que Texas “no va a expandir Medicaid bajo Obamacare [la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio]”.

La Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio “continúa tirando el dinero de los contribuyentes a Medicaid cuando el mismo presidente Omama ha dicho que no podemos seguir añadiendo personas a un sistema que no funciona”, citó Perry en su carta.

Perry ha dicho que consideraría aceptar los fondos federales si la administración de Obama le permite a Texas desarrollar su propio programa de cobertura de salud. En su carta a los congresistas de Texas Perry delineó algunos de los elementos que él incluiría en su reorganización de Medicaid para Texas: establecer copagos, deducibles o cuotas de seguro médico que debe pagar la persona asegurada, promover cuentas de ahorro para gastos de salud y promover el uso de los actuales seguros médicos privados o patrocinados por las empresas.

El juez del Condado de Harris, Ed Emmett, apoya una expansión de Medicaid y pidió que se pongan a un lado las diferencias políticas.

“Mientras se debate sobre Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio gente pobre se sigue enfermando y continuará necesitando cuidado médico. Los contribuyentes de Harris no deberían de pagar los costos mientras que nuestros dólares federales van a beneficiar a otros estados”, comentó Emmett después de una reunión con miembros del Greater Houston Partnership.

En la actualidad alrededor de cuatro millones de texanos —entre ellos niños beneficiados por el programa CHIP— dependen de Medicaid y millones más requieren de cobertura médica y atención para la discapacidad.

Mendoza, Salgado y otros miembros de la Living Hope Wheelchair Association tienen que acudir a mercados de pulgas, estacionamientos de tiendas y eventos como jaripeos para recaudar fondos con rifas y pedir donaciones para ayudarse y ayudar a otros que no cuentan con la adecuada cobertura médica pese a estar discapacitados.

A muchos de ellos, la expansión de Medicaid les ofrecería una alternativa y una ayuda importante para mejorar sus vidas, atender sus necesidades y ser productivos para beneficio de sus familias y del estado. Muchos miles y miles de texanos también verían mejorada su vida con la expansión de Medicaid, una posibilidad que, hasta el momento, permanece en suspenso.

Gustavo Rangel / RUMBO