Para resolver el desafío

La clave para solucionar el conflicto está en la postura que asuma China
Para resolver el desafío
La Fuerza Aérea de EE.UU. hace ejercicios militares en la base Osan, en Corea del Sur.
Foto: AP

Norcorea

Pareciera que los realistas tienen razón. Al final, los únicos actores que realmente importan en las relaciones internacionales son los Estados.

Corea del Norte lo está demostrando de esa manera, pero falta saber si este país tiene los elementos necesarios para constituirse en una potencia mundial. Estados Unidos nunca lo ha reconocido como tal; siempre se ha negado a entablar un diálogo directo con los norcoreanos para resolver el conflicto nuclear. Su postura difícilmente va a cambiar.

La gente en el mundo habla de una probable guerra mundial. Sin embargo, una guerra de este calibre está lejos del horizonte humano. A diferencia de Rusia, Estados Unidos y probablemente Francia e Inglaterra, los norcoreanos apenas tienen unas cuantas bombas —por cierto muy destructivas—, pero no lo suficientemente poderosas como para destruir el mundo.

En este sentido, Corea del Norte no es una potencia mundial y es improbable que haga utilidad de su potencial nuclear contra la otra Corea o Japón y menos contra Estados Unidos. Su joven e inexperto líder, Kim Jong-un, sabe que las armas nucleares se han convertido en artefactos prohibidos para resolver conflictos. Son como prendas de lujo de las tiendas comerciales, las cuales sirven para ostentarlas, pero no para darles utilidad remunerativa.

En el Medio Oriente, el gobierno de Bashar al-Assad en Siria no ha hecho uso de su armamento químico contra los rebeldes. Un detonante de este tipo, pondría a los norteamericanos en la guerra y sería la capitulación del tirano.

Lo mismo sucede con Corea del Norte. Kim Jong-un no va a utilizar sus bombas nucleares preventivamente (inicial) a no ser que Estados Unidos u otro país asiático decida atacarlos. De acuerdo a lo expuesto por la Casa Blanca, el gobierno norteamericano no está interesado en iniciar la guerra.

A pesar de lo dificultoso, existen formas racionales y “realistas” para resolver el conflicto sin llegar a un conflicto catastrófico. El papel de la ONU debe funcionar como un forum de los actores involucrados en el conflicto. En este sentido, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y China, excluyendo, paradójicamente, a Corea del Norte, a quién Estados Unidos considera instigador pero, paradójicamente, no un actor real del conflicto.

Entonces, la clave de la resolución del conflicto es China. Esta nueva potencia mundial cuenta con el poder de manipular y apaciguar al gobierno norcoreano. Existe una alianza ideológica entre estos dos países, pero no es lo suficientemente fuerte como para que los chinos den su “vida” por su protegido. El gobierno de China está más interesado en defender sus intereses económicos en los mercados europeos y estadounidenses.

En consecuencia, Unidos debería deber buscar entablar una mejor relación con los chinos. Si China se pone del lado del Occidente, Corea del Norte se quedaría sola, sin ayuda y forzosamente abdicaría sus pretensiones nucleares.