Gana, pero solo orgullo

Man-City se impone en el derbi al ya casi inalcanzable líder Man-Utd
Gana, pero solo orgullo
Sergio 'Kun' Agüero (centro) ya jaló del gatillo para anotar el gol del triunfo sobre los 'red devils', ayer, en el 'Teatro de los Sueños'.
Foto: EFE authors

LONDRES, Inglaterra (EFE).— Un gol del argentino Sergio “Kun” Agüero en el tramo final del partido otorgó ayer la victoria por 2-1 al Manchester City, en Old Trafford, sobre sus vecinos del Manchester United, que mantienen, a pesar de la derrota, una ventaja casi insalvable al frente de la Liga inglesa.

A falta de siete encuentros, los “citizens” están todavía 12 puntos por detrás del United, alejados del milagro que supondría darle la vuelta al campeonato a estas alturas, para lo cual los “diablos rojos” deberían perder al menos cuatro partidos para que los de Roberto Mancini tuvieran la opción de alcanzarles.

Antes del gol del “Kun”, el inglés James Milner había adelantado al City al comienzo de la segunda parte, mientras que su compatriota Phil Jones, con la ayuda del defensa belga Vincent Kompany, había equilibrado el marcador a la salida de un córner pocos minutos después.

Conscientes de que conquistar la Premier esta temporada es solo cuestión de tiempo, y como es habitual en los encuentros que plantea Alex Ferguson, el Manchester United hizo primar la prudencia en los primeros minutos de un partido en el que eran los “citizens” quienes más se esforzaban por controlar el juego.

Los locales no tenían prisa por acercarse al área del guardameta internacional inglés Joe Hart porque parecían confiados en que sabrían aprovechar sus oportunidades durante el duelo.

Antes del minuto 10, Wayne Rooney y Robin van Persie ya habían demostrado porque están a punto de hacerse con el que será el vigésimo título de Liga en las vitrinas del United, con una rápida jugada en la que el inglés se encargó de abrir el espacio por la derecha y cruzar el balón para que el holandés rematara un balón raso que salió desviado a pocos centímetros del poste de Hart.

Los cerca de 75 mil espectadores que abarrotaron anoche las gradas del “Teatro de los Sueños”, en un horario poco regular para la Premier League, querían que su equipo ganara para acercarse un paso más al título, pero también por una cuestión de orgullo.

La afición del United aún no olvida el doloroso revés por 1-6 que los de Roberto Mancini infligieron a sus vecinos al inicio de la campaña pasada, cuando el City terminó ganando la Liga gracias a otro gol de Agüero en el último suspiro.

En esta ocasión, el también argentino Carlos Tévez lideró el ataque “citizen” en el primer tramo del encuentro, apoyado desde la retaguardia por el español David Silva, pero los de Mancini no encontraban el área de David De Gea con tanta facilidad como la pasada campaña, y la defensa del United rechazaba una y otra vez sus embates.

En el primer tiempo, el encuentro fue por momentos un monólogo de los visitantes, que solo por las bandas lograban crear algo de preocupación a la defensa local.

Tras la reanudación, los “citizens” se mostraron algo más inspirados, mientras que el United salió de las duchas algo más aturdido.

A los cinco minutos del segundo tiempo, el veterano Ryan Giggs se dejó arrebatar un balón que Gareth Barry condujo por la izquierda hasta el costado del área de De Gea.

El inglés trazó un centro raso hacia las botas del francés Samir Nasri, que se revolvió entre los defensas locales antes de dejarle el cuero a Milner, quien envió el balón a la red con un disparo seco.

La ventaja de los de Mancini, sin embargo, no duró más que unos pocos minutos, ya que el inglés Phil Jones aprovechó para rematar con la cabeza una pelota que rebotó en la espalda del defensor belga antes de marcar el 1-1, que alejaba por momentos las esperanzas del City de volver a batir a sus vecinos en Old Trafford.

Una vez más, fue el “Kun” el que rescató a su equipo casi al final.

Al 79′, el argentino tomó el balón en las inmediaciones del área del United e inició una carrera en diagonal, de izquierda a derecha, con la que se zafó de la defensa local y alcanzó una posición idónea para cruzar un balón que De Gea no pudo alcanzar. Fue el 2-1.