Riesgos de la diabetes en la salud

La hipoglicemia y la hiperglicemia son padecimientos que requieren atención médica especializada.
Riesgos de la diabetes en la salud
La diabetes es una enfermedad en la que el organismo no produce insulina o no la utiliza adecuadamente.
Foto: Shutterstock

La hipoglicemia y la hiperglicemia son el tipo de emergencias que se manifiestan con mayor frecuencia y responden a un inadecuado control del azúcar en la sangre.

Muchas veces se deben no solamente a que no se cumple cabalmente con la ingesta de medicamentos de control de la insulina o de ésta misma, sino que también ocurren porque el organismo no la procesa correctamente.

Aun así, advierte el doctor José Halabez, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el hecho de aprender a automonitorearse es clave para prevenir estos episodios, “porque su presencia se caracteriza por las fluctuaciones por arriba o por debajo de los valores propicios de glucosa en sangre, entonces si hay responsabilidad por parte del paciente en lo referente a la vigilancia de este aspecto, es posible reconocer el riesgo y tomar medidas de control”.

¿De qué estamos hablando?

Hablar de diabetes es referirse a un padecimiento que es resultado de una alteración en el metabolismo que limita la producción de insulina: el azúcar que se consume no es utilizada para transformarse en energía, sino que se acumula en la sangre y ocasiona daños en otros órganos. Es por eso que en algunos casos se usan dosis de insulina, para mantener en equilibrio los niveles de azúcar y evitar un colapso.

De acuerdo con el experto los valores normales de glucosa en la sangre están entre los 70 y 110 miligramos por decilitro, si éstos tienen una lectura por debajo de 70 se puede presentar una hipoglicemia, mientras que el otro extremo se conoce como hiperglicemia, y se trata de situaciones adversas que deben ser atendidas con calidad de urgente.

“En gran medida estos casos se convierten en emergencia porque no hay comunicación entre la familia y el paciente, éstos se pueden sentir mal, detectan algunos síntomas pero no lo dicen por miedo a recibir una reprimenda.

“Aunque no tiene que convertirse en un anuncio público el que se tenga este padecimiento, sí es importante que quienes conviven cotidianamente con el paciente, sepan qué hacer si se presenta una hiper o una hipoglicemia”, explica el experto.

Tanto el paciente como los familiares necesitan aprender a reconocer los síntomas de ambas alteraciones y qué hacer en caso necesario, por lo que el doctor José Halabez, comparte cuáles son los focos rojos:

  1. Señales que anteceden a una hipoglucemia
  2. Cansancio extremo y pérdida de concentración.
  3. Sed intensa.
  4. Náusea dolor abdominal o vómitos.
  5. Mareos y pérdida de coordinación.
  6. Pérdida del conocimiento si no se trata a tiempo.
  7. Dolor de cabeza persistente.
  8. Piel pálida o sudorosa.

En estos casos es necesario tener a la mano una bebida o alimento azucarado, se debe administrar únicamente si la persona está consciente y es capaz de digerir.

Generalmente hay una respuesta rápida y favorable del paciente, pero esto no significa que no es necesario acudir al médico.

Cuando se trata de una hiperglucemia los síntomas pueden ser de sed intensa, visión borrosa, piel seca, cansancio extremo y necesidad de orinar con frecuencia. En este sentido el experto recomienda acudir de inmediato al médico, a fin de que evalúe si las dosis de insulina son adecuadas o es necesario realizar ajustes.

Lo mejor que puede ocurrir cuando alguien tiene el diagnóstico de diabetes, es que haga equipo y establezcan una comunicación clara y honesta con la familia, a fin de unir esfuerzos y garantizar una buena calidad de vida al paciente, pero también a todos los involucrados en el cuidado.

Colaboración de Fundación Teletón México

“La prudencia empodera las palabras”

Bojorge@teleton.org.mx