Aviación siria ataca a rebeldes

Aviación siria ataca a rebeldes
Un edificio de una empresa criadora de pollos sufrió las consecuencias de un ataque en una zona rural de Damasco, Siria.
Foto: ap

EDITORES: Con AP Fotos.

BEIRUT/AP — Los aviones del gobierno sirio atacaron ayer posiciones rebeldes en dos provincias norteñas mientras la infantería continuaba una ofensiva para reconquistar más territorios que había ocupado la oposición.

Los ataques se producen mientras Estados Unidos y Rusia llevan a cabo una iniciativa para llevar a las partes en conflicto a la mesa negociadora.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que la fuerza aérea del presidente Bashar Assad estaba cañoneando el jueves posiciones rebeldes en Alepo e Idlib. El grupo agregó que los aviones del régimen atacaban a los rebeldes cerca de la base aérea militar Mannagh, en las afueras de Alepo.

Los rebeldes capturaron el domingo partes de la base, pero después se vieron obligados a replegarse en vista de la superioridad aérea del régimen.

En la provincia vecina de Idlib se registraban intensos combates ayer en las cercanías de varias bases del ejército cerca de la capital provincial controlada por el gobierno, dijo el Observatorio, que depende de una red de informantes dentro de Siria.

En Damasco, la agencia noticiosa estatal SANA dijo que las fuerzas del gobierno reconquistaron otro pueblo cerca de la frontera libanesa. La agencia dijo que las fuerzas de Assad infligieron fuertes bajas a los rebeldes en Alepo e Idlib.

En los últimos meses, los rebeldes han capturado vastos territorios en el norte y el nordeste, incluso la ciudad de Raqqa y varios vecindarios de Alepo, el mayor centro urbano de Siria y su principal centro comercial.

Pero los combatientes de oposición se han esforzado por mantener el control del territorio capturado, y se quejan frecuentemente a sus partidarios occidentales de que sus armas no pueden competir con el arsenal de Assad.

Assad ha dependido en gran medida de su poderío aéreo para desalojar a los rebeldes de sus territorios e impedir que la oposición forme un gobierno rival en sus bastiones en el norte.

Pero Washington se resiste a suministrar asistencia militar directa a los rebeldes por temor a que las armas avanzadas terminen en manos de grupos vinculados con al-Qaida que han sido las fuerzas combatientes más efectivas de la oposición.